José María Abarca se despide de la política tras 13 años de trabajo público

José María Abarca

Como anunciaba la semana pasada, José María Abarca, un histórico del PAR en la provincia, deja la política tras 13 años trabajando como concejal del Ayuntamiento de Jaca, en el equipo de gobierno y en la oposición. Un tiempo del que destaca la moderación, el sentido común y el diálogo como líneas seguidas, y del que se siente satisfecho a pesar de algunas frustraciones.

Asegura que siempre tuvo claro que cuando no recibiera un salario de la política dejaría sus cargos, y aunque ha intentado responsabilidades en otros ámbitos no han dado resultado. Explica que la dirección de su partido abrió la puerta a su salida cuando no lo eligió como diputado provincial. Este mismo jueves se incorpora a su trabajo como funcionario en el Ayuntamiento de Jaca, una actividad incompatible con la de concejal y por ende de consejero comarcal, donde también deja el cargo.

Le sustituye en ambas administraciones Francisco Aisa, número dos en las listas municipales por el PAR. Está por decidir quién será el segundo concejal del partido aragonés. Por sucesión natural sería Yolanda Diest, pero la decisión todavía no está tomada.

En los últimos 13 años José María Abarca ha ejercido responsabilidades en ámbitos comarcales y provinciales. Ha sido ocho años diputado provincial siendo vicepresidente con el PSOE. La última legislatura fue presidente de la Comarca de la Jacetania, también con los socialistas.

Echando la vista atrás José María Abarca recuerda con satisfacción haber conseguido que el pantano de Yesa tribute por el impuesto de bienes inmuebles de naturaleza urbana, cuya financiación revierte en los vecinos de esos municipios. Recuerda también el trabajo para crear la ruta circular del Santo Grial desde la Comarca, o el esfuerzo por crear conciencia municipal en el aprovechamiento forestal de los montes. Siente mayor satisfacción del complejo termal de Jaca que de la pista de hielo. Otros elementos positivos de los últimos 13 años en el consistorio que recuerda de forma positiva son los avances en la peatonalización o el desbloqueo del proyecto del Museo Diocesano.

En el capítulo de frustraciones destaca la falta de contadores de agua en el municipio de Jaca. Frustración, explica, “porque ha costado a los habitantes más de 6 millones de euros de fondos europeos que podrían haber sido para los ciudadanos”.

Comentarios