El Orfeón de Graus, el triunfo del arte

exposición Orfeón Graus

Hasta el próximo 21 de mayo se puede conocer, en Espacio Pirineos, la historia del Orfeón de Graus, a través de una exposición, formada por 102 piezas que bucea en la historia entre los años 1914 y 1918 desde su fundación hasta su desaparición. El objetivo es reconocer la importancia que esta formación coral tuvo en la vida cultural de la villa justo el año en el que se cumple el centenario de los conciertos que el Orfeón de Graus ofreció en Barcelona.

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La historia del Orfeón de Graus se explica en las diferentes capillas de la nave central de Espacio Pirineos, a razón, prácticamente de una por año.

1914 es el año del inicio con la llegada de Manuel Borguñó a Graus que aquejado de una enfermedad respiratoria, huye de la ciudad en busca de climas más favorables. Se instala en Graus, en abril, junto a su familia y comienza su relación con la vida social y cultural con la villa dando clases de música, tocando el piano en el Ideal Cinema o colaborando con el coro parroquial hasta que, animado, por los activistas culturales, de la villa, crea el Orfeón, eso sí mixto. Y ahí, explicaba Jorge Mur, director de Espacio Pirineos, es donde radica el éxito del coro, puesto que, fueron más de 200 personas las que se animaron a participar. El debut fue un 13 de septiembre de 1914.

El año 1915, fue el de los conciertos en el teatro Principal de Zaragoza, y, sin duda, fue 1916, el gran año del Orfeón, con una semana entera de conciertos en Barcelona. En la exposición se pueden ver algunos de los elementos que sirvieron para agradecer la labor del Orfeón en tierras catalanas como diplomas o cartas.

Los años 1917 y 1918 fueron los últimos del Orfeón y del maestro Borguñó en Graus. A los “ataques” del sector “caciquil” que nunca habían visto con buenos ojos que fuera un coro mixto, donde se juntaran todas las capas sociales, se sumó la gripe, a causa de la cual, fallecieron en Graus unas 60 personas. Todo ello dio al traste con este proyecto.

La exposición se completa con un módulo que se ciñe a la parte más artística del Orfeón. El grupo realizó más de 70 funciones, con cerca de un centenar de piezas en su repertorio y con la brillantez que aportaba la parte femenina del coro, especialmente, fueron destacadas por los medios de la época, las voces de Conchita López y Pepita Sazatornil.

El alcalde de Graus señalaba que, posiblemente, fuera, hace más de cien años, el Orfeón, el germen de la intensa actividad cultural que hoy mantiene la villa. Calificaba de histórico el hecho de cómo, en aquellos años, se descentralizó la actividad cultural de las grandes urbes a favor del medio rural gracias a la aparición del Orfeon de Graus.

La inauguración de la exposición se completo con la interpretación de la jota “Viva Aragón”

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