Pena máxima para el Huesca derrotado por el Bilbao Athletic, aunque sigue fuera del descenso

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Durísimo revés para la SD Huesca con la derrota 1-2 ante el Bilbao Athletic en el Alcoraz. Tercer tropiezo consecutivo, ante el colista y casi descendido a Segunda B, que complica mucho el futuro de los oscenses. Aun así, quedan once jornadas por delante, y el Huesca tiene en su mano conseguir la permanencia, aunque hace falta mejorar mucho. En la primera parte cero tiros entre los tres palos. En la segunda, Aketxe metía en el 47 un falta magistral por la escuadra. Empataba Mérida de penalti, por mano de un jugador rojiblanco, que parece involuntaria. Seguín en el 68, marcaba a la contra. El Huesca lo intentó hasta el final, pero faltó control durante todo el choque, y al final puntería. El empate este domingo entre Almería y Mallorca, deja a los oscenses fuera del descenso, quintos por abajo, un punto por encima de los andaluces.

No fue el día de nuevo de un equipo al que los nervios de tener que ganar al colista le pasaron factura. La primera mitad el control fue de los bilbaínos que tenían la pelota y el tiempo de partido. El Huesca no consiguió crear ninguna oportunidad y una que tuvo que acabó en gol la anuló el colegiado por fuera de juego de Nagore que estaba en línea y que por lo tanto era un gol legal. Alex González se tuvo que ir lesionado y entró José Gaspar en esos último minutos.

Nada más salir Aketxe hacía el 0-1 de falta directa. Reaccionaron los oscenses con la entrada de Samu y Figueroa y empezaron a tener más toque y llegada, aunque sigue faltando el acierto y la claridad de ideas. El penalti que transformó Fran Mérida parecía que servía para empatar y buscar el camino de la victoria con media hora por delante.

Pero la precipitación y un error de nuevo del Huesca provocó una contra que acabo con el 1-2 de Seguín y las esperanzas de un conjunto local que se vino abajo y no encontró salida. Además Machis se lesionaba y, aunque seguía en el campo, su aportación era nula.

Al final decepción en los aficionados que ven que el enfermo no mejora y se va acabando el tiempo y cada vez los azulgrana están más metidos en el lío. Toca sangre fría y hacerse fuerte ante las adversidades.

El encuentro deja a Alex y Machis lesionados y un equipo con un claro bajonazo anímico del que hay que recuperarse para la siguiente final, en Soria, contra el Numancia, el domingo a las 17 horas.

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