Declaran los menores implicados en el atropello mortal del Guardia Civil en Barbastro

Los tres jóvenes que viajaban como ocupantes en el vehículo que causó la muerte de un Guardia Civil en un control de tráfico en Barbastro comparecían este miércoles ante la fiscalía de menores para relatar su versión de los hechos y modular su grado de implicación en los mismos.

Los menores, un chico y una chica de 14 años y una joven de 17, llegaban acompañados de sus respectivas familias y representantes legales para responder a las preguntas de la fiscalía y del letrado de la familia del agente en torno a la secuencia de hechos que se produjo desde el atropello.

Según explicaba el abogado de la familia, Mariano Tafalla, el relato ofrecido por los menores carece de "verosimilitud, incurre en contradicciones respecto a sus primeras manifestaciones y no se adecúa a la realidad de lo ocurrido”.

El letrado, tras asegurar que los jóvenes estaban en su "legítimo derecho de defensa" en el momento de dar su versión, rechazaba precisar más datos de las declaraciones al ser una instrucción limitada al ámbito de la jurisdicción del menor, aunque ha expresado su confianza en el trabajo de la fiscalía y de la policía judicial.

Por su parte, la letrado de la joven de 17 años y del menor de la misma edad que conducía el vehículo, casado con la anterior e internado en un centro cerrado por decisión judicial, explicaba a los medios de comunicación que los menores podrían “verse implicados en un delito de omisión del deber de socorro”.

Esta abogada, Cristina Dolcet, incidía en la necesidad de determinar si existió intencionalidad ya que, añadía, todavía no hay "datos reales" de lo ocurrido la noche del atropello.

La labor de determinación de lo ocurrido continuará la próxima semana con los testimonios de los Guardias Civiles que se encontraban en el control de tráfico en el que murió la víctima, así como de los numerosos testigos presenciales que se encontraban parados en la carretera.

A las pruebas testificales se sumarán a lo largo de los próximos días el informe final de la autopsia del agente, el atestado definitivo de los hechos y el resto de pruebas solicitadas para precisar el grado de responsabilidad de cada uno de los menores.

Según el primer atestado policial, el agente, José Antonio Pérez, de 54 años, fue agarrado del brazo por el menor que conducía el vehículo y arrastrado más de 400 metros antes de caer muerto sobre el asfalto.

A lo largo de las horas siguientes fueron detenidas dos parejas de chicos de edades comprendidas entre los 14 y 17 años, implicados presuntamente en distintas actividades delictivas cometidas en la localidad.

El menor de 17 años que conducía el vehículo, que dio positivo en cannabis tras su detención, fue trasladado un día después del suceso a un centro cerrado para menores en Zaragoza dada la gravedad de los hechos imputados.

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