Testigos resaltan la brutalidad del atropello del Guardia Civil de Barbastro

Dos de los testigos del atropello del Guardia Civil en un control de tráfico en Barbastro, se han referido ante la Fiscalía de Menores a la brutalidad de la acción que causó hace un mes la muerte del agente.

Uno de los testigos se encontraba la noche del pasado 4 de marzo en la rotonda donde el agente fue presuntamente agarrado del brazo por el menor que conducía el turismo implicado en los hechos y arrastrado varios cientos de metros hasta impactar contra otro vehículo. El segundo testigo se ubicaba a poca distancia del punto donde se produjo la colisión, momento en el que el guardia civil salió despedido contra el asfalto.

Ambos testigos han insistido que el vehículo causante de la muerte llevó a cabo una rápida y continúa aceleración antes de estrellarse e iniciar una apresurada fuga en dirección a Barbastro. Al parecer, el agente pudo dar unos pasos antes de que la velocidad del vehículo le hiciera caer para ser arrastrado alrededor de medio kilómetro.

En el coche viajaban el conductor y su mujer, ambos de 17 años, y otra pareja de menores de 14 años de edad, todos los cuales presuntamente escaparon a pie en dirección a sus casas después de abandonar el coche.

El letrado de la familia del Guardia Civil fallecido, Mariano Tafalla, ha rechazado hacer referencia explícita al testimonio prestado por los testigos, aunque ha admitido que sus respectivos testimonios "desdicen" la versión dada por los cuatro menores.

Tres de los menores, a excepción del conductor, internado en centro cerrado desde que ocurrieron los hechos, comparecieron la semana pasada ante la Fiscalía de Menores y modularon su grado de implicación en los mismos.

Tras esta declaración, la letrado de la pareja de menores de 17 años explicó a los medios de comunicación que todavía no se había podido determinar si existió intencionalidad en la acción al no existir "datos reales" acerca de lo ocurrido.

La labor de determinación de lo ocurrido continuará dentro de dos semanas con los testimonios de los guardias civiles que se encontraban en el control de tráfico en el que murió la víctima, así como con el de los padres del menor que conducía el vehículo.

La Fiscalía de menores se encuentra, además, a la espera del resultado de la autopsia del agente, que deberá determinar el momento y causas de la muerte, así como del atestado definitivo sobre los hechos.

Según el primer informe policial, el agente fallecido, José Antonio Pérez, de 54 años, fue agarrado del brazo por el menor que conducía el vehículo y arrastrado alrededor de medio kilómetro antes de caer muerto sobre el asfalto.

El menor que conducía el vehículo, que dio positivo en cannabis tras su detención, fue trasladado un día después del suceso a un centro cerrado para menores en Zaragoza dada la gravedad de los hechos imputados.

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