La Feria Pirenaica de 'Luthiers- Pirenostrum', declarada de interés turístico regional

Así se publicaba en el Boletín Oficial de Aragón (BOA). Un “gran paso”, señalan desde el Ayuntamiento de Boltaña; ciudad que acoge esta actividad los años pares. Se trata de un encuentro de las melodías de dulzainas, liras, gaitas o acordeones, entre otros muchos instrumentos tradicionales y antiguos sonando en más de 40 patios de las casas del Casco Antiguo de esta villa sobrarbense.

De forma paralela a la muestra y compra de instrumentos, un nutrido programa de actuaciones en directo permite que en cada rincón de Boltaña suenen los ritmos de la Banda de gaitas de boto de Aragón, la Escola de Bodega y la Orquestina del Fabirol, entre otras formaciones. El grupo que en ninguna edición puede faltar es la Ronda de Boltaña. Cerca de 4.000 personas participan en los actos de esta Feria. El Ayuntamiento de la localidad está preparando ya la edición de este 2016.

La Feria Pirenaica de Luthiers, única de estas características en el Pirineo, se presenta como la mayor feria del sector de la construcción de instrumentos tradicionales, propiciando el encuentro personal de los amantes y profesionales de la música, en especial de la música tradicional, con los mejores constructores. Una magnífica ocasión para todos aquellos que quieren adquirir un instrumento musical exclusivo.

La Feria se desarrolla en un recinto peculiar, el Casco Antiguo, uno de los mas voluminosos del Pirineo Aragonés que conserva su configuración y su arquitectura tradicional, acogiendo a los expositores fabricantes de instrumentos musicales, los luthiers, que exponen durante todo el fin de semana en la parte baja de las casas y aprovechan para mostrar las características de los instrumentos que construye a cuantos visitantes se desplazan hasta Boltaña para interesarse por estas piezas, algunas de ellas auténticas joyas de la música tradicional. 

Patios, bodegas, pajares, donde la piedra aparece en sus muros, en sus bóvedas, sobre pavimentos de laja junto con los techos donde se vé la estructura de los forjados de antaño son el ambiente que propicia un toque de magia al encuentro entre los expositores, sus instrumentos y los que visitan la feria.

Comentarios