La Asociación de Empresarios de la Jacetania, indignada con el consejero Soro

Ni ha sido una buena temporada ni poner autobuses que unan las estaciones de Astún y Candanchú es la solución a los problemas económicos del Valle del Aragón. Este podría ser el resumen que hace la Asociación de Empresarios de la Jacetania sobre las últimas declaraciones que realizó el consejero de Vertebración del Territorio, José Luis Soro en su visita a ambas estaciones.

Su balance de la temporada invernal no es bueno. No puede serlo, explican, si uno de los motores del valle como es Candanchú sólo ha podido abrir 88 días este año frente a los 134 del año pasado.

Tampoco están contentos con las declaraciones de José Luis Soro en las que aseguraba que en estos momentos no sería realista plantear la unión física de las estaciones a través de remontes mecánicos.

De todo ello hablan en una carta enviada a los medios de comunicación que reproducimos a continuación:

BUENA TEMPORADA DE ESQUÍ, ... ¿SEGURO?

EL pasado 29 de marzo tuvimos en el Valle del Aragón la visita del Consejero de vertebración del territorio, que en unas declaraciones a la prensa nos desveló que "la percepción es que la temporada ha sido muy buena, después de lo visto estos últimos meses y especialmente durante la Semana Santa". Y no son malas interpretaciones, lo escuchamos de su propia voz en la radio y al día siguiente así lo reflejó la prensa escrita. ¿Nadie le explica las cosas a este señor? ¿o sus "asesores" en Zaragoza y Jacetania no se atreven a contarle la verdad? Quizás por miedo a que criticáramos sus declaraciones los empresarios no fuimos invitados a la visita.

Los empresarios del valle leíamos perplejos estas afirmaciones al día siguiente y la indignación ante semejantes afirmaciones nos dejó totalmente paralizados. En este mismo artículo el director de la estación de Candanchú reconocía que "ha sido una temporada complicada, al no tener nieve y perder el puente de diciembre y las Navidades y empezar a mitad de enero".

¿En una temporada en la que uno de los motores del valles solo espera trabajar 88 días (la anterior fue de 134), se puede decir que "la temporada ha sido muy buena"? Nos parece muy triste que debamos ser los empresarios los que llamemos la atención de este consejero de "vertebración del territorio" sobre el sufrimiento que ello supone ya no solo a los empresarios, sino a nuestros trabajadores que no han tenido la oportunidad de trabajar continuadamente durante todo el invierno, que han estado sufriendo en sus casas porque no había trabajo, los unos sin poder generar economía para pagar sus obligaciones (ya no hablamos de renovar sus inversiones) y los otros sin poder llevar un sueldo a casa para sostener su hogar.

Cualquiera que sepa un poco de nieve conoce perfectamente que el 80% de la actividad se concentra en el 50% de los días de trabajo, que el 20% de la actividad se concentra en el puente de diciembre y las navidades, ... este ha sido un año catastrófico en muchas empresas y muchas familias, cuyo sufrimiento parece no importar a nadie.

 

Ya en el año 2.010 lanzamos una revista con un compendio de varios estudios sobre el sector y reivindicamos inversiones públicas que se realizaron en algunas estaciones de esquí, pero que aquí no llegaban (comenzaba la leyenda del "valle maldito"), con los proyectos que a nosotros nos parecían más rentables (que tenían potencial para generar economía suficiente para permitir recuperar la inversión a través de la recaudación de impuestos).

Tras 6 años y dos equipos de gobierno nada ha avanzado, y nos advierten de manera muy educada que no nos hagamos ilusiones, que nada va a avanzar, que el proyecto de unión de estaciones no es viable (nos gustaría conocer el proyecto que tiene para afirmarlo, ya que los proyectos que nosotros conocemos dicen lo contrario). Perdón, sí, hay un proyecto de futuro en su cabeza, ... conectar los dos dominios esquiables mediante autobuses eléctricos.

Más perplejidad. Todos sabemos que esa no es la solución. ¿Cuántos esquiadores caben en un autobús, 50, 60 personas? ¿Cuántos autobuses hay que comprar para los días de mayor afluencia (de 2 a 5.000 esquiadores)? ¿Y en los días de menos afluencia de público, cuando apenas hay esquiadores en la estación, pararemos los autobuses? ¿Cuantos días al año van a trabajar esos autobuses? Y sobre todo, ¿qué puestos de trabajo vamos a crear, que condiciones laborales van a tener que sufrir esos conductores? 

 

Como todo el mundo conoce, el impacto medioambiental no es solo el de los humos, también generan residuos de todo tipo, muchos de ellos residuos peligrosos (especialmente los eléctricos con sus enormes baterías). ¿Alguien se ha molestado en leer las recomendaciones sobre el impacto ambiental en zonas de montaña?

 

O cuestiones más operativas, ¿unos autobuses eléctricos podrán subir las cuestas de estas carreteras, muchos días con nieve en la calzada, o nos pasará como con los barcos eléctricos del Ebro? ¿Con los parkings llenos podrán maniobrar esos autobuses o se colapsará el servicio, sin poder girar para dar la vuelta, ...?

Esa solución ya se ha probado en el pasado y sabemos cuáles son sus limitaciones. ¿No vamos a aprender nunca? Evidentemente, se podría plantear como un parche, una solución temporal, pero desde luego, no es la solución definitiva.

Seguimos afirmando que en este valle el mayor de los problemas es la situación económica en el invierno, pero no se reacciona, parece que nadie se da cuenta. ¿O la explicación es peor?, ... ¿a quién le preocupa?.

Comentarios