Presentación en Barbastro del libro que reconstruye las últimas horas de Ramón Acín

La UNED de Barbastro acoge este jueves a las 19:15 la presentación del libro ‘La bondad y la ira. Últimas horas de Ramón Acín’. Sus dos autores, Juan Pérez y Daniel Viñuales, explicarán el contenido de este volumen que profundiza en los últimos momentos de este personaje de vital importancia, escondido durante más de dos semanas tras un gran armario y protegido por el silencio de Conchita, su mujer. Pacifista, naturista, revolucionario, anarco- individualista, Acín terminó entregándose un 6 de agosto y fue asesinado esa misma noche.

En el libro se recogen episodios vividos por Acín con sus amigos; Luis Buñuel y su documental sobre Las Urdes (La lotería de Navidad premia Huesca y Acín resulta agraciado). Con ese dinero financia y produce el film de Luis Buñuel “Tierra sin Pan), Romá Bonet i Sintes “Bon” y su conferencia muda, Federico García Lorca, Felipe Alaiz, o Francisco Ponzán Vidal, héroe de la Guerra Civil y de la resistencia francesa en la Segunda Guerra Mundial entre otros y recuerda uno de los aspectos más relevantes de su vida, la Sublevación de Jaca, y su relación con el Capitán Fermín Galán.

La mañana del 19 de julio, tras el golpe de estado, que provocó la guerra civil española, Huesca cae en manos rebeldes. Muchos activistas comprometidos con la libertad huyen a la cercana Sierra de Guara. Otro no huyeron. Pero todos tomaron la precaución de esconderse. Este es el caso de Ramón Acín y Juan Arnalda, que se refugian en casa de Acín, ocultándose detrás del hueco de un armario. Trascurren los días, y la casa recibe visitas constantes de falangistas y policías, en busca de Ramón, acosando a Conchita, inquiriendo por el paradero de su marido. Ramón Acín decide entregarse, dada la imposibilidad de huir con Conchita y las niñas. Juan Arnalda escapa, y logra cruzar las líneas del frente, constituido en las cercanías de Huesca. Ramón se entrega el 6 de agosto y son detenidos tanto él como Conchita. Es asesinado esa misma noche, y Conchita es fusilada el día 23 de agosto junto a docenas de personas.

Tiempo después, recuperaron el cuerpo de Ramón. Pudieron reconocer sus restos, por el pijama y los lapiceros y pinturas que portaba en el bolsillo, las armas de un dibujante. En el registro de defunción consta como “Muerto por refriega en la Guerra Civil”.

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