Los médicos de Atención Primaria en Aragón reivindican su trabajo y piden mejoras

El Día Nacional de la Atención Primaria se celebraba este martes y con ese motivo los Colegios de Médicos, las Sociedades Científicas de Atención Primaria Primaria, los Sindicatos Médicos, los Estudiantes y los Pacientes aragoneses han reivindicado un año más un decálogo fundamental para conseguir una AP de calidad. Lo hacían por medio de una convocatoria conjunta, realizada en el Centro de Formación del Colegio de Médicos de Zaragoza.

El Presidente del Colegio de Médicos de Huesca, y Médico de AP en el Centro de Salud de Ayerbe, José María Borrel, señalaba que “la AP debería ser el eje del sistema sanitario pero sigue sin serlo. Nadie la impulsa. Lejos de ser la puerta de entrada sigue siendo la puerta de salida”. Borrel reivindica “la atención integral de la AP frente a una atención sanitaria por parcelas que genera la polifarmacia” y denuncia que continúa el éxodo de profesionales al extranjero, magníficamente formados.

Por su parte, Luis Miguel García, de la Sociedad Aragonesa de Medicina Familiar y Comunitaria, reivindica la figura del Médico de familia como compañero de viaje del enfermo crónico y pluripatológico. “La investigación ha pasado a un segundo plano” dice, y ha señalado que “un pequeño avance en investigación supone grandes avances a una máxima población. No se puede mejorar la calidad de la sanidad si no se mejora en investigación y en los procesos sanitarios”.

Teresa Cenarro, Pediatra de Atención Primaria, subrayaba que “el liderazgo en la toma de decisiones porque conocemos las debilidades, las fortalezas y las necesidades de la atención primaria”. Reclama el acceso a todas las pruebas complementarias, “esto redundará en que el acto médico sea más rentable y vamos a satisfacer al paciente y a los profesionales”, y ello supondría una disminución de las listas de espera y del gasto sanitario.

Leandro Catalán, Médico de Familia en el Centro de Salud del Parque Roma, en representación de los sindicatos médicos de AP de Aragón y de la Sociedad Aragonesa de Médicos Generales y de Familia, resaltaba “la importancia de garantizar un entorno profesional y laboral atractivo y estable, reconociendo los méritos del personal mediante la carrera profesional, y una estabilidad laboral mediante las correspondientes ofertas de empleo público”. También se refería a la burocratización y ha señalado que hay que utilizar los sistemas informáticos para mejorar, no para empeorar.

El decálogo que reivindican es el siguiente:

Decálogo de objetivos para una AP de calidad

La Atención Primaria es el eje del sistema sanitario, y así debe ser reconocida a todos los efectos: incremento presupuestario, dotación adecuada de recursos humanos, aumento de la capacidad de realización de pruebas diagnósticas…

La Atención Primaria debe liderar, por tanto, la gestión de los procesos del enfermo crónico dentro del sistema sanitario y social, incluyendo la coordinación con el nivel hospitalario, centros geriátricos y de discapacitados, asociaciones de pacientes…

Médicos de familia y pediatras deben, a su vez, liderar la toma de decisiones relacionadas con la organización y gestión de los recursos sanitarios.

Dado su papel central en el sistema sanitario, los médicos de familia y pediatras deben tener acceso al catálogo completo de pruebas complementarias según indicación razonada y criterios de eficiencia clínica.

El ejercicio de la Medicina en Atención Primaria debe tener un entorno profesional y laboral atractivo: estabilidad, incentivación basada en criterios profesionales, reconocimiento de la penosidad (turnos de tarde, soledad…)

Las agendas deben adecuarse a una asistencia de calidad, con un tiempo mínimo de 10 minutos por paciente, siempre teniendo en cuenta el contexto socio demográfico y eliminando toda actividad burocrática que no tenga justificación clínica, facilitando al máximo su realización.

La gestión de la Incapacidad Temporal debe tener un diseño basado en criterios clínicos, evitando la multiplicación de informes que requiere la nueva regulación, y haciéndola extensiva a todos los niveles asistenciales.

La receta electrónica debe extenderse a todos los niveles asistenciales y a todo el Sistema Nacional de Salud, en un formato ágil y  que garantice la interoperabilidad, así como el acceso al historial médico integrado a nivel nacional.

La formación en Atención Primaria debe empezar en la universidad, con la creación de un área de competencias en Medicina de Familia y la definición de competencias específicas de Pediatría de AP en la formación de pregrado, adecuando los criterios de acceso a la docencia universitaria a la realidad de la Atención Primaria.

Facilitar el acceso de los profesionales de AP a las actividades formativas y promover la investigación teniendo en cuenta las características propias de dicho nivel asistencial.

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