El PP advierte del “progresivo deterioro” en la calidad democrática del tripartito

Los 'populares' en el ayuntamiento de Huesca han lamentado el rechazo de Luis Felipe a recibir al portavoz del PP, Gerardo Oliván, que solicitó un encuentro en alcaldía para dialogar sobre el Reglamento de Protocolo impuesto por el tripartito. En declaraciones recogidas por los medios de comunicación, Felipe justificaba su negativa aduciendo que el asunto ya había debatido en comisión.

El grupo municipal solicitó ese encuentro "en el contexto de normalidad que, hasta ahora, ha imperado siempre en el ayuntamiento". El portavoz 'popular' estaba especialmente interesado en reafirmarse en la postura de su grupo, trasladar al alcalde el interés social que han suscitado las prohibiciones del nuevo reglamento y hacerle ver determinadas contradicciones en la normativa impuesta, como la capacidad del propio alcalde de alterar su contenido por decreto, arbitrariamente. Se da la circunstancia de que Luis Felipe no asistió personalmente a ninguna de las reuniones en las que se debatió el reglamento. Para Oliván, "no es un hecho anecdótico sino un síntoma más de la deriva que está llevando al tripartito hacia actitudes radicales".

El rechazo al encuentro con el portavoz 'popular' se suma a las preguntas sin responder que acumula el alcalde, incumpliendo la normativa vigente, la imposición de decisiones por decreto e incluso cambios introducidos en los reglamentos internos que relegan al grupo del PP a un segundo plano. Así, las intervenciones del grupo más numeroso, en este caso el 'popular', ya no serán las últimas en las sesiones plenarias. El tripartito no ha informado en ningún momento a los oscenses sobre esa reforma del reglamento, que modifica sin consenso la práctica mantenida en el ayuntamiento durante los últimos años. Oliván afirma que "es una prueba más de que a Luis Felipe no le gusta el debate". Para el portavoz 'popular, "el alcalde de Huesca menos votado de la democracia no solo ignora a los concejales del PP sino a los miles de vecinos que representamos. Olvida deliberadamente que está obligado a escucharnos".

La conclusión de los 'populares' es que "la fragmentación del tripartito está socavando la calidad democrática del ayuntamiento. Ya nadie sabe quién toma las decisiones y en qué ámbito. El propio alcalde tiene que valerse de decretazos para imponer su voluntad a dedo, cuando no se limita a obedecer las instrucciones de sus socios de gobierno. Esa fricción permanente está pasando factura a la gestión municipal y a la propia normalidad democrática del ayuntamiento".

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