Los familiares del menor que provocó la muerte del guardia civil en Barbastro se acogen al derecho a no declarar

La comparecencia este martes en la Fiscalía de Menores de Huesca de los familiares del conductor del vehículo que provocó la muerte al agente de la Guardia Civil José Antonio Pérez en Barbastro el pasado 4 de marzo no arrojaba datos de importancia para esclarecer la investigación de los hechos. Dos de familiares se acogían al derecho a no declarar contra el procesado (artículo 616 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal). Un tercer familiar aducía desconocer el modo en que el conductor del vehículo llegó a casa tras el suceso. 

Esta toma de declaraciones a los familiares del menor, que está ingresado en un centro de menores en Zaragoza, estaba prevista para conocer porqué cada uno de los cuatro menores, que según la investigación ocupaban el vehículo, se encontraban cada uno en un domicilio distinto y qué grado de conocimiento tenían cada uno sobre los hechos. Según fuentes del caso, no se lograba esclarecer los detalles para obtener las conclusiones necesarias.

La toma de declaraciones este pasado lunes se realizaba a tres de los compañeros del agente José Antonio Pérez que se encontraban en el lugar de los hechos. Defendían que la acción del menor de 17 años que conducía el vehículo fue “brutal e intencionada”. Uno de ellos se encontraba en el mismo punto de control de tráfico (intersección entre la N-240 y la N-123) cuando se produjo el suceso y relató que “agarró del brazo a su compañero y dio un rápido golpe de volante que le obligó a dar un salto hacia un lado y apartarse para no ser atropellado él también durante la rápida aceleración”. Los otros dos agentes eran testigos directos de cómo su compañero era arrastrado cientos de metros hasta impactar con un segundo vehículo en la misma vía.

La investigación, hasta el momento, recoge que en el coche viajaban el conductor y su mujer, ambos de 17 años, y otra pareja de menores de 14 años de edad, todos los cuales escaparon supuestamente a pie en dirección a sus casas respectivas después de abandonar el vehículo.

Tanto la Fiscalía como la defensa de la pareja de menores de 17 años consideraban recientemente que todavía no se había logrado determinar si había existido intencionalidad en la acción, así como el grado de participación de cada uno de los menores. No obstante, tres de los menores, excepto el conductor, comparecían hace prácticamente un mes ante la Fiscalía de Menores de Huesca y modularon su grado de implicación en los mismos.

La Fiscalía de Menores se encuentra, además, a la espera del resultado de la autopsia del agente que deberá determinar el momento y causas de la muerte, así como del atestado definitivo sobre los hechos. Según el primer informe policial, el agente fallecido, José Antonio Pérez, de 54 años, fue agarrado del brazo por el menor que conducía el vehículo y arrastrado alrededor de medio kilómetro antes de caer muerto sobre el asfalto.

El menor que conducía el vehículo, que daba positivo en cannabis tras su detención, fue trasladado un día después del suceso a un centro cerrado para menores en Zaragoza dada la gravedad de los hechos imputados.

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