Discurso de Javier Lambán, presidente de Aragón

El Presidente de Aragón, Javier Lambán, ha pronunciado un discurso institucional en el Día de Aragón claramente reivindicativo, tanto en la vertiente aragonesista como en el marco institucional del país para superar los problemas de la insuficiencia financiera y competencial. Lambán también ha dedicado un capítulo especial a la Política, de la que ha asegurado que pasa por su peor momento desde 1978, por lo que ha pedido trabajar en mejorar su calidad para que realmente sea útil.

El presidente ha iniciado su discurso institucional recordando diversos hitos históricos de este año: la V centenario de la muerte de Fernando de Aragón, “el mejor estadista y defensor de los intereses de Aragón”, el IV centenario de la muerte de Cervantes, de “jubilosa celebración en nuestra comunidad autónoma” y la inminente celebración del 80 aniversario de la aprobación del Estatuto de Caspe, el próximo 6 de junio, “que de no haber sido por el golpe de estado en 1936, se hubiera convertido en ley y Aragón hubiera sido una de las comunidades autónomas históricas cuando se debatió la Constitución de 1978”. La mención al estatuto de Caspe le ha llevado a invitar a los presentes a reflexionar “que la celebración de este día de Aragón debe ser un acto de afirmación aragonesista”.

Tras un repaso a la sucesión de acontecimientos históricos que antecedieron al Estatuto de Caspe, ha realizado un balance del estado de autogobierno y ha concluido, “preocupado”, que “en este momento carece de financiación para ser viable y carece, igualmente, de marco institucional, así como de una política que lo pueda impulsar razonablemente”.

La falta de financiación pone en peligro la prestación de servicios públicos como la sanidad, la educación o las políticas sociales y la defensa de estas, precisamente, fueron el objeto del pacto de investidura alcanzado entre PSOE, CHA, IU y Podemos, por lo que ha asegurado que pese a las trabas impuestas por el Ministerio de Hacienda, no va a emprender más recortes.

A juicio de Lambán, no todo el problema del país son la carencia de recursos y la crisis económica, sino que también existe un problema competencial, basado en relaciones jerárquicas, “de arriba abajo” que se producen porque no existe una verdadera cámara de representación de las comunidades autónomas. Frente a esta situación, reclama el cumplimiento del artículo 108 del Estatuto de Autonomía referido a la bilateralidad, “que aún no se ha tocado”, así como la reforma constitucional para blindar la financiación autonómica y crear una cámara que sustituya al actual Senado y que las relaciones entre comunidades se establezcan entre iguales. Esto, ha señalado el presidente, “sería muy eficaz para Aragón para potenciar la logística, las relaciones culturales, y otras muchas que se plateeen entre ellas”. En este sentido, ha abogado por sustituir la política tradicional y caminar hacia una España federal para lograr un país más cohesionado.

Calidad en la política

El Presidente de Aragón, Javier Lambán, también ha citado como tercer problema de nuestro país, tras la financiación y el marco institucional, la calidad de la política. Tras asegurar que nuestro país atraviesa por “el peor momento desde 1978, que se comprueba viendo lo sucedido tras los comicios del 20 de diciembre”, ha afirmado que este parón -con un gobierno central en funciones y sin visos de alcanzar acuerdos para uno nuevo-, hace inservible a la política. Una de las soluciones que propone para mejorar el debate político es “hablar menos y con más fundamento”, superando las descalificaciones del adversario y buscar soluciones a los problemas de la gente, además de ser capaces de encontrar grandes acuerdos.

También ha abogado por una relación virtuosa entre la pasión y la razón, lo que Max Weber llamaba “locura razonable”, con el fin de que la política “no discurra por el lacrimal sin pasar por la razón y sí derive en la política con mayúsculas”.

Talento aragonés

Javier Lambán ha vuelto a incluir en su discurso institucional la defensa de asociar el talento de la sociedad al ejercicio de la política y ha insistido en que “somos pocos pero si jugamos en el tablero nacional con nuestro talento, somos muchos”.

En este sentido, ha alabado la trayectoria de los premiados por las Cortes de Aragón, la Fundación DFA y el premio Aragón, Carlos López Otín. A este último le ha hecho sabedor de que en pocos días, el Departamento de Innovación va a empezar a trabajar en un gran pacto por la ciencia y la innovación que blinde importantes partidas frente a futuras crisis económicas.

San Jorge y Don Quijote

Lambán ha expresado su enorme satisfacción por aunar en este día un motivo doble de celebración: en el día de Aragón celebramos a San Jorge, patrón milenario que hunde su tradición en la noche de los tiempos, aunando el recuerdo de otro esforzado caballero, Don Quijote, en el cuarto centenario de su feliz alumbramiento al mundo hispanohablante primero, y luego a la cultura universal. Más partidario –como hizo Azaña- de quijotes que de caballeros de la blanca luna, el bachiller Sansón Carrasco, defiende los sueños, la heroicidad y la altura de miras frente a quien quiere arruinarlos”.

De la figura de San Jorge ha bajado de la leyenda a la realidad, asegurando “ni del cielo ni de Madrid nos vendrán las soluciones, si los aragoneses no lo hacemos”, por lo que ha vuelto a defender que “debemos creernos que somos mejores y convencer a los demás para así nos perciban, tal como queremos nosotros”, al tiempo que invita a aspirar a ser más universales.

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