Fiesta y reivindicación en el fin de semana nabatero de Murillo de Gállego

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Este fin de semana Murillo ha vivido una intensa actividad, que ha culminado el domingo con el descenso de dos nabatas por el río Gállego. Una manera de no olvidar las tradiciones, pero también reivindicar lo viva que está la Galliguera, el dinamismo de sus gentes, y lo que han tenido que luchar, desde sus antepasados, para poder prosperar en la zona. Prepararlas con antelación, han estado varias semanas construyéndolas, salir al río, acompañarlas de otras actividades como ferias o la Marcha de la Galliguera, que tenía lugar el sábado con gran éxito, lleva implícita la reivindicación de un “no” al pantano de Biscarrués. Precisamente el sábado se leía un manifiesto en contra de este proyecto.

Un medio natural que cuenta ahora mismo con más de cuarenta empresas alrededor de las aguas del Gállego, que realizan diferentes actividades para familias, jóvenes, personas mayores, más o menos aventureros, y que sirven para fijar población, y para que la Galliguera esté muy activa todo el año. El programa A Vivir Huesca, con Cristina Pérez, se emitía desde el Hotel Spa Agua de los Mallos, por donde pasaban diferentes protagonistas, personas relacionadas con el mundo empresarial, la alcaldesa Marta de Santos, y otros actores y actrices clave para ser una de las zonas fuertes de la provincia.

En estas XIV jornadas se implica la Coordinadora Biscarrués.-Mallos de Riglos/Coagret, Asociación Nabateros y de Amigos de la Galliguera, entre otros y empresarios de la zona, con espíritu reivindicativo, pero también con un aire muy festivo.Bajaban dos nabatas de dos y tres trampos cada una, cada trampo lleva doce maderos, recorriendo algo más de siete kilómetros. Lo que ahora es una tradición en una jornada festiva, siglos atrás era una auténtica necesidad cuando se transportaba la madera para la construcción. Con la llegada del tren, el pantano de la Peña y las carreteras, se fueron abandonando las nabatas.

Un fin de semana muy activo en la zona ya que, además del descenso, se llevaba a cabo la Marcha por la Galliguera, la Feria, concierto y la actividad del Foro Fluvio con la Nueva Cultura del Agua.

Ha sido un descenso rápido con buen caudal de deshielo y mucha habilidad y pericia por parte de los 13 nabateros: 8 en la nabata de tres trampos: 3 nabateros y una nabatera de Biscarrués, un nabatero de Santolaria, otro de Murillo, otro de Echo y la nueva nabatera y alcaldesa de Murillo de Gállego. En la nabata de dos trampos había nabateros veteranos uno de Murillo, un nabatero y una nabatera de Biscarrués, una de Huesca y un nabatero nuevo de Ayerbe.

Este decimocuarto descenso ha mostrado la consolidación de este referente turístico en la Comarca de la Hoya de Huesca que ha contado de nuevo con mucho público tanto en la salida como en el Puente de Murillo de Gállego como en la llegada en el puente Santa Eulalia de Gállego. Posiblemente en el puente de hierro de Santolaria de Gállego sea el de mayor concentración de público de tal forma que los coches han llenado toda la carretera y las playas para verlas pasar desde diferentes perspectivas.

Les ha acompañado un tiempo soleado con la única complicación este año ha sido el fuerte viento que arrastraba lateralmente a las nabatas y que ha puesto a prueba la pericia de los nabateros.

Ha sido muy buena respuesta del público que ha aplaudido y apoyado mucho en la llegada agradeciendo el esfuerzo nabatero de bajarlas en estas condiciones.

Antes de la salida el numeroso público concentrado ha conocido en una charla junto a las nabatas la historia nabatera del río Gállego documentada desde la edad media y ha visto de cerca el trabajo realizado con los berdugos, barreros, remeras, acopladeras y trampos.

La expectación también se ha notado en el buen seguimiento realizado por las varias televisiones que han estado grabando tanto el proceso de construcción como la salida.

En el recorrido ha salido primero la nabata de tres trampos a las once de la mañana y diez minutos después la de dos trampos.

Este año cada trampo pesaba más de una tonelada y hay que tener cuidado en su manejo para mantener el equilibrio y no poner en riesgo la seguridad de los nabateros y nabateras.

La nabata de tres trampos ha salido y realizado el recorrido sin incidencias especiales.

Ambas nabatas han pasado bien los dos pasos complicados: debajo del puente de Murillo que se ha realizado con pericia pese a la gran velocidad que han cogido al concentrarse la corriente por un canal estrecho de agua que se forma entre la cimentación del puente. El segundo paso conocido como "la lavadora" complicado por el trazado del río con curvas y bloques de piedra caídos también se ha sorteado con destreza.

En ambos pasos y en otros lugares con más oleaje la nabata se inunda parcialmente remojando bien a los nabateros.

Como es tradición se ha hecho una pequeña parada para reponer fuerzas en la zona de "a barca" de Santolaria donde también numeroso público acompaña el almuerzo nabatero.

Para finalizar se ha realizado el último tramo con unos rápidos y una curva complicada en la zona del molinaz en la que también hay que esquivar la pilona del antiguo puente medieval conocido como "pontaz". La llegada por al Puente de Hierro abarrotado de gente ha sido muy emocionante.

Ambas nabatas han realizado una vuelta pinta-coda que visualmente es muy atractiva y que supone un último esfuerzo nabatero.

La parada final en la playa aguas abajo del puente también ha precisado de habilidad para parar.

La espera en el puente de Hierro y la salida ha estado amenizada musicalmente por el grupo Bucardo Folk que ha entretenido la espera.

En primer lugar ha llegado la nabata de tres trampos y poco después la de dos.

A la llegada a la playa los familiares han abrazado efusivamente a los nabateros y tanto vecinos de la zona como público han podido fotografiarse y felicitarlos en persona por el buen descenso realizado.

Este rato se ha alargado más de una hora pues muchas eran las personas que querían llevarse este recuerdo en forma de fotografía.

Una comida de más de ciento cincuenta personas, incluidos diputados en las cortes aragonesas y españolas en Biscarrués de convivencia y celebración del éxito tanto del descenso de nabatas como de las Jornadas del río Gállego ha puesto el broche de oro a estos intensos días en la Galliguera.

Destacar que han participado en las tareas de montaje vecinos del río Aragón, de Artieda, que planean realizar un descenso de nabatas, como se realizaba en el pasado en su tramo fluvial.

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