Ainsa, Benasque, Sallent y Panticosa, también expedientadas por verter sin depurar

A Canfranc y Villanua, ahora se unen poblaciones como Ainsa, Benasque, Sallent y Panticosa en el rosario de expedientes que ha iniciado la Confederación Hidrográfica del Ebro, al entender que están vertiendo aguas residuales a la cuenca del Ebro sin proceder a su depuración. El organismo de cuenca argumenta que la ley es muy clara en este sentido y que, una vez resueltos los expedientes, puede haber sanciones. Los Ayuntamientos responsabilizan al Gobierno de Aragón de no haber construido las depuradoras, y se preguntan dónde están los recursos que llegaron de Europa para construirlas.

Incluso el alcalde de Benasque, José Ignacio Abadías, recuerda que es al Ministerio de Medio Ambiente a quién compete la construcción de las depuradoras y que ahora, la Confederación Hidrográfica del Ebro, organismo dependiente del citado ministerio, sanciona a los ayuntamientos.

En efecto, es el Ministerio de Medio Ambiente quién tenía que construir las depuradoras, pero encomendó su ejecución a la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón. Ésta sacó a licitación dichas infraestructuras por el modelo alemán, pero la falta de financiación hizo inviables los proyectos, por lo que, a día de hoy, poblaciones con picos de población de más de 5.000 habitantes, no tienen depuradora.

El asunto preocupa, y mucho a dichos municipios. Este viernes, en el seno de Asociación de Entidades Locales del Pirineo, se tratará el asunto y se estudiarán medidas a adoptar, explicaba el presidente de ADELPA, Pablo Castán.

La Confederación Hidrográfica del Ebro no puede desvelar las poblaciones afectadas por expedientes, al estar estos en tramitación, pero asegura que están afectadas localidades importantes.

También recuerda que puede haber sanciones de cierta entidad, pero que, si se sigue vertiendo agua sin depurar, las sanciones cada vez serán más altas.

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