La XIII Exaltación de Bombos y Tambores de Azanuy reunía a 300 participantes

La Banda de Bombos y Tambores de Azanuy reunía, este sábado, a nueve bandas de seis comarcas diferentes (La Litera, Cinca Medio, Somontano, La Jacetania, La Hoya de Huesca y Cinco Villas), y a numeroso público que abarrotaba la plaza Teodoro Noguera durante más de dos horas. La XIII Exaltación de Bombos y Tambores “Villa de Azanuy” se volvía a enmarcar en las fiestas de San Pedro de Verona y a pesar de las previsiones meteorológicas nada halagüeñas, se podían celebrar todos los actos previstos.

La Cofradía Nuestra Señora de la Piedad de Monzón, la Asociación de Bombos, Tambores y Timbales de Fonz, la Banda de Bombos y Tambores de Abiego, la Asociación de Bombos y Tambores de Binéfar, la Banda de Bombos y Tambores de Castillonroy, la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén de Jaca, la Cofradía de la Soledad de Almudévar, la Cofradía Virgen de los Dolores de Biota y la Banda de Bombos y Tambores “Villa de Azanuy”eran los protagonistas de un evento que se ha convertido en uno de los más veteranos de toda la provincia de Huesca. Este año, la participación se ampliaba a dos bandas más. Destacar la participación por primera vez de las formaciones de Jaca y Almudévar, y el regreso tras dos años de ausencia de la banda de Biota (Zaragoza), que en esta ocasión eran los participantes llegados desde más lejos.

Los tambores y bombos comenzaban a resonar por las calles de Azanuy a partir de las 18 horas. Las nueve bandas participantes recorrían las calles de la localidad realizando diversos recorridos hasta llegar de una en una a la Plaza Mayor. Allí, cada banda interpretaba su toque de exhibición. Por último, la organización entregaba a cada una de las bandas participantes un detalle conmemorativo que este año consistía en un porrón realizado por un artesano alfarero de Bandaliés (Cerámica artesana Abio e hijos). También se hacía entrega de un detalle al Ayuntamiento de Azanuy, la Asociación de Donas, y al profesor de la banda local, Alán Abadías que lleva más de una década al frente de la formación literana.

El colofón a la Exaltación tenía lugar alrededor de las ocho de la tarde cuando todas las bandas participantes, en total alrededor de trescientos bombos y tambores, se concentraban en el centro de la plaza e interpretaron varios toques conjuntos que retumbaron por todos los rincones de la población.

La presidenta de la Asociación de Bombos y Tambores “Villa de Azanuy”, Aurora Avellana resaltaba que: “El esfuerzo realizado para preparar la Exaltación merece la pena. Cuando ves la plaza de tu pueblo llena hasta la bandera y los tambores y bombos retumbando en ella no puedes evitar emocionarte. La cita está totalmente consolidada y estamos muy orgullosos de la repercusión que tiene el evento. A pesar de que durante la semana las previsiones del tiempo en algunos momentos no eran muy halagüeñas, finalmente la climatología ha respetado, y todo el programa previsto se ha podido llevar a cabo sin alteraciones”, señalaba.

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