Nueva campaña electoral

Diego Guallart Gil

A la vuelta de la esquina unas nuevas elecciones, un nuevo examen para nuestros políticos de escasa profesionalidad. Todos han suspendido sin excepción, porque en vez llegar a un acuerdo por el bien común, se han enrocado para llevarnos otra vez, al espectáculo de las promesas, los debates y el bombardeo mediático. Para algún contertulio televisivo, las elecciones son la fiesta de la democracia, una fiesta que nos cuesta bastantes millones de euros a todos los ciudadanos, cosa que obvian en su discurso, aunque puestos a justificar, dicen generar, puestos de trabajo, lo que no hablan de su temporalidad, aunque este año, esos pocos beneficiados están de enhorabuena.

En mi caso como receptor de propaganda electoral, la cual directamente engrosará el contenedor azul, puedo afirmar que la misma persona que me buzonea las facturas del banco, me dejará los sobres de promesas de ida y vuelta. 180 millones de euros para pagar el circo electoral, para pagar el catering en el arranque de la campaña electoral, para pagar la cartelería que pegan un día y horas después algunos arrancan, otros bigotean y los del partido contrario tapan con los suyos.180 millones de los que esos partidos minoritarios, que basaran su campaña en fotocopias que sufragaran ellos mismos, por ver reflejadas sus ambiciones,que no verán nada y que pronto se taparan por la foto del cabeza de lista de turno.

Si se invirtiese ese dinero en generar empleo, invirtiendo en I+D+I, por ejemplo, algunos votantes emigrados, votarían en su casa. Triste resulta que en menos de un año esa cantidad hay que multiplicarla por dos. Más triste resulta, que la financiación de las campañas electorales de algunos partidos este en entredicho, dado que con nuestros impuestos blanquean dinero. Tristísimo, que algunos de los elegidos no acudan a su puesto de trabajo, para el que los ciudadanos les han elegido, y no pase nada,el despido solo se creo para gente de la calle, no para los semidioses de la política. Ahora en breve de nuevo a votar, y dará igual a quien votemos, incluso si no lo hacemos, votamos en blanco o en nulo, ellos siempre ganan. Ellos se repartieron el pastel en los anteriores comicios, y en breve tendrán otra ración, por su falta de ejemplaridad, mientras la economía se estanca, debido al desgobierno. La falta de dialogo tiene premio, aunque el sujeto de esta oración no sea del todo cierto. Los cuatro partidos que pretendían conformar gobierno, llegaron a un acuerdo de vacaciones para la Semana Santa, 21 días, por marear la perdiz. Bienvenidos al circo electoral, están todos invitados gracias a sus impuestos. No se admiten devoluciones.

Comentarios