Las fiestas de Graus y el Día de la Longaniza, eventos de singular relevancia

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Del 12 al 15 de septiembre, se celebran las fiestas patronales de Graus, y el último sábado del mes de julio, tiene lugar la Fiesta de la Longaniza, en ambos casos, se trata de eventos cuya relevancia, va más allá de los límites provinciales, lo cual se plasma, en la catalogación que tiene cada uno de ellos.

Las fiestas en honor al Santo Cristo y San Vicente Ferrer, que representan las tradiciones más arraigadas de la villa como los dances, las albadas, la pllega o la Mojiganga figuran como fiestas declaradas de Interés Turístico desde el año 1973 por el Ministerio de Información y Turismo, puesto que, desde 1965 hasta 1979, sólo existía esta declaración. Fue en 1979, al ajustar las nuevas competencias de los ministerios en transición, cuando se reformaron las denominaciones en tres categorías Fiestas de Interés Turístico Internacional, de Interés Turístico Nacional y de Interés Turístico. El BOE del 16 de mayo de 1989 publicaba la declaración de las fiestas de Graus como Fiestas de Interés Turístico Nacional.

En el año 2009 se inició el proceso para que las fiestas grausinas obtuvieran la calificación de Patrimonio Intangible de la Humanidad con la elaboración del documental “Las fiestas de Graus. Un patrimonio etnológico vivo” o la marca “Fiestas de Graus, pasión por la tradición” que acompaña este proyecto desde 2013.

En septiembre de 2014, tanto las fiestas como la Mojiganga, consiguieron la declaración de Bien Catalogado Inmaterial del GA, paso necesario para continuar dando pasos dentro del proyecto de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Otro evento relevante, de cuantos se celebran en Graus, es la Fiesta de la Longaniza, que se celebra desde el año 1992, y que atesora dos records Guinness. Por un lado, la longaniza más grande del mundo, con 504,47 metros, y por otro, la parrilla más grande del mundo de 25m2. Desde el año 2013 tiene la catalogación de Fiesta de Interés Turístico Regional.

Mención especial merecen las Fallas del Pirineo (Las fiestas del fuego del solsticio de verano en los Pirineos) que desde el pasado mes de diciembre forman parte de la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.

En la región pirenaica las fiestas del fuego tienen lugar todos los años durante la noche del solsticio de verano. Cuando cae la noche, los habitantes bajan con antorchas encendidas desde las cumbres de las montañas hacia sus pueblos y ciudades, prendiendo fuego a toda una serie de fogatas preparadas a la usanza tradicional. Para los jóvenes, el descenso de la montaña es un acontecimiento de especial importancia, ya que simboliza su paso de la adolescencia a la edad adulta.

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