El mundo rural precisa de políticas de discriminación positiva para acabar con la despoblación

Era una de las conclusiones de la mesa redonda que cerraba la jornada acerca de “La despoblación de medio rural”, que se desarrollaba en Graus, y en la que participaban representantes de las cuatro formaciones políticas con presencia en la Comarca de la Ribagorza que durante hora y media ofrecían su punto de vista acerca de la problemática de la despoblación en el mundo rural y posibles soluciones y medidas para atajar sus consecuencias. Al final, se daba lectura a una serie de conclusiones que se espera puedan quedar reflejadas en un documento.

José Luis Lloret, alcalde por el PP de Lascuarre, hablaba de cómo han evolucionado los colectivos que dan vida a los municipios pequeños (los que en las década de los 40 y los 50 apostaron por quedarse y no sucumbir al éxodo a la ciudad, los nuevos habitantes del mundo rural que trabajan en negocios ya existentes o han creado uno propio, y quienes no viven de forma continua pero sí de manera esporádica) y cómo las administraciones deben adaptarse a los nuevos escenarios. Lloret apostaba, entre otras medidas, por una mejor financiación de todas las administraciones y la reorganización de la prestación de servicios y competencias.

Marcel Iglesias, alcalde de Bonansa por el PSOE, hablaba de la despoblación como un problema de estado, y que, por lo tanto, lo primero es que España se plantee si quiere mantener población en el territorio o no, que se tomen medidas urgentes y que cambie la visión del mundo urbano acerca del medio rural. Exponía como claves para asentar población, la creación de empleo, apoyo al sector agroganadero e impulso al sector de transformación y comercialización y al sector turístico, políticas de discriminación positiva e imprescindible unas buenas comunicaciones.

El alcalde de Benasque, José Ignacio Abadías, del PAR, apuntaba a la manera de legislar tanto del estado central como del autonómico, como la principal causa, y apelaba a una discriminación positiva hacia zonas con condiciones distintas a las de las zonas urbanas. Se refería también, como otro hándicap para desarrollar cualquier actividad económica, a las carreteras, al turismo, como eje importante que genera puestos de trabajo y llena hoteles y restaurantes, y la necesidad de cerrar el círculo de producción con la transformación dentro del propio territorio y diversificar.

El concejal de Aragón Si Puede en Graus, Carlos González, hablaba de discriminación positiva porque al mundo rural se le debe mucho y hay que pedirlo y exigir. Ponía como ejemplo, la oposición del territorio a proyectos como el pantano de Comunet o la autopista eléctrica y pedía aprovechar esas energías para estar a favor de medidas que acaben con la despoblación.

Tras hora y media de debate y de escuchar las reflexiones y opiniones del público que participaba en la jornada, se daba lectura a las conclusiones generales y las medidas sectoriales

Roque Vicente, presidente del PAR Ribagorza

ENTRA CORTE (DESPOBLACION VICENTE)

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