Forestalia Renovables recuerda ejemplos de plantas de biomasa cercanas al casco como la de Monzón

La empresa promotora de la planta de biomasa de Monzón sale al paso de uno de los argumentos contrarios a su ubicación como es la cercanía a la población a 600 metros del casco. Para ello, aportan datos y ejemplos de otras plantas de generación eléctrica situadas junto a poblaciones o incluso en el casco urbano.

A modo de ejemplos, en Villanueva de Algaidas (Málaga), la planta está a unos 650 metros de las viviendas. En Briviesca (Burgos) se ubica frente al núcleo de Cameno, a menos de 800 metros de las casas. En San Juan del Puerto (Huelva), una planta de tamaño similar a la de Monzón, está también a unos 850 metros; y en Sangüesa (Navarra), se encuentra a menos de 1,5 km de las viviendas.

Fuera de España, la nueva planta de cogeneración con biomasa de Estocolmo (una de las mayores de Europa) está justo frente a una zona residencial, y a menos de 1,5 km de uno de los barrios más caros de la ciudad. La ha financiado el Banco Europeo de Inversiones.

Vattenfall, una de las mayores compañías de biomasa del mundo, tiene una planta en pleno corazón de Berlín. En la capital alemana, RWE genera electricidad y calefacción a 55.000 habitantes, a un centro comercial y un hospital. Duisburg es otra ciudad alemana que también cuenta con planta en plena ciudad.

En Gran Bretaña, se encuentra la gigantesca planta de Drax, de casi 4.000 MW (frente a los 50 de Monzón). La instalación, que quemaba carbón, se está adaptando a la biomasa, como solución de energía limpia a menos de 1,2 km del núcleo residencial de Camblesforth. En Francia, un buen ejemplo es la central próxima a Gardanne.

Con respecto a los niveles de inmisión de contaminantes no es la distancia a las poblaciones. Lo importante es que el modelo de dispersión de gases descarte cualquier superación de los límites marcados por la Unión Europea, tal como garantizan las autorizaciones ambientales en el caso de Monzón. Para ello, es fundamental el diseño de la chimenea. Según el Estudio de Impacto Ambiental, una chimenea de 45 metros hubiera sido ya suficiente para garantizar en Monzón el cumplimiento de los objetivos. Sin embargo, para la plena seguridad, se opta por una chimenea todavía mayor, de hasta 60 metros de altura.

En los modelos de dispersión, se analizan múltiples parámetros complejos como las condiciones meteorológicas, rosa de vientos, temperaturas, niveles de emisiones atmosféricas y línea base de valores de inmisión. Actualmente, una consultora independiente está ultimando el estudio complementario solicitado por el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) en su revisión de oficio de la Autorización Ambiental Integrada. Con las autorizaciones y el control necesario -como cualquier otra industria-, la biomasa es limpia y segura para la salud y el medio ambiente, generadora de empleo y desarrollo en la proximidad de la planta.

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