Opinión: Todas las personas queremos vivir en un medio seguro

Junta Directiva de la Asociación de Vecinos del Barrio Perpetuo Socorro

The Wire es una serie de culto que nos cuenta como malvive y sobrevive la gente de los distritos más pobres de una de las ciudades más pobres de los estados unidos, Baltimore. Nada que ver con Huesqueta, donde, según nos dicen nunca pasa nada, es una ciudad segura.

En la realidad, hay algunas calles de la ciudad de Huesca donde que se respira un ambiente que recuerda a la serie antes citada, donde algunas personas imponen su ley, donde todos sabemos que aparecerá esa bici que dejamos hace un rato sin atar y que ahora no está, donde hay que pedir permiso a un señor para acceder a un bloque de edificios….

Si investigamos los factores que propiciaron la caída de ciudades como Baltimore y tantas ciudades estadounidenses en los años ochenta, seguro que a todos nos suenan; desmantelamiento del tejido industrial y subsiguiente paro, descoordinación de unos servicios sociales”externalizados”, ejercidos por empresas dedicadas a administrar su parcela de caridad, falta de recursos policiales,...Resulta que poco a poco vamos encontrando coincidencias entre Baltimore y Huesca. Se trata del capitalismo, que impone políticas económicas y recortes e iguala a los ciudadanos de los puntos más alejados del planeta en su miseria.

Es verdad que la delincuencia extrema y la pobreza que se pueden ver en The Wire son bastante más exacerbadas que la situación oscense. Pero no es menos cierto que existe un caldo de cultivo para que esta situación que ahora se vive en determinadas calles de la ciudad se extienda, sobre todo gracias a la impunidad, que continúa de manos del actual ayuntamiento. Por cierto, un ayuntamiento que, después de un año de reuniones, de diagnósticos, de análisis de la situación, etc... Comunican a la asociación de vecinos que no se puede actuar porque “faltan 20 efectivos de policía en la ciudad de Huesca” y que por tanto la impunidad continuará. A nosotros nos da miedo esta actitud.

El resto de la ciudad, así como los medios de comunicación, juega al avestruz. Así, si un arma es incautada, no sucede en una calle de la ciudad de Huesca, sino en el Perpetuo Socorro. La ciudadanía puede respirar tranquila, no es en Huesca sino en ese otro planeta llamado “Perpetuo Socorro”, ya que todos sabemos que Huesca es una ciudad tranquila en la que nunca pasa nada.

En Huesca nadie vive con miedo a su vecino, ese que ha ocupado tres pisos del edificio y mete a sus amigos llegados de varios puntos de la comunidad, que deja la escalera hecha una mierda y trapichea. En Huesca nadie vive con miedo de llamar a la policía y que su vecino se entere. En Huesca un veterinario no evita denunciar al propietario de un perro brutalmente maltratado cuando se entera de quién es el dueño. Eso ocurre en otro planeta.

Así pues, la afirmación de que Huesca es una ciudad segura, en la que nunca pasa nada, no es una realidad, es una construcción mental colectiva, alimentada desde los medios de comunicación locales y sostenida por gran parte de la población que, paradójicamente tiene sus orígenes en el planeta del Perpetuo Socorro; una especie de esquizofrenia social sustentada por la necesidad de etiquetarnos a nosotros mismos como clase media y huir de la etiqueta de clase trabajadora, esa que te identifica como habitante del planeta Perpetuo Socorro.

Esta es la solución tácita a uno de los problemas de convivencia y seguridad más graves de la ciudad; asumir que no tienen solución, mirar para otro lado( o llevar a tus hijos a un colegio fuera del barrio) y aparentar que no va con uno. No ver, no oír, callar y no pensar; estilo Huesqueta.

Los a pesar de todo orgullosos habitantes del planeta Perpetuo Socorro somos conscientes de que tenemos un problema en una zona determinada, y desde la asociación de vecinos llevamos años pidiendo que se actúe para resolverlo de una manera digna, pero parece que ningún político de Huesca tiene la valentía suficiente para resolverlo...El problema se agrava cuando los mismos políticos nos afirman, en una reunión, que no disponen de efectivos suficiente para garantizar la seguridad ciudadana en la ciudad de Huesca. Incluido el planeta Perpetuo Socorro….

Pero el problema es que la sensación de impunidad que genera se extiende de modo exponencial; es un saber generalizado el que la policía “pasa” por los sitios, que es un sinónimo de que “pasa” de los sitios, ya que basta con no estar cometiendo ningún delito en el momento en que la policía “pasa”, Y mientras tanto lo que pasa es el tiempo y los problemas se enquistan, se agravan, se corre la voz y el efecto llamada empieza a surgir efecto ante las inefectivas narices municipales y policiales, que alargan los tiempos con reuniones de diagnóstico mientras posponen las actuaciones con todo tipo de excusas. Lo que parece que ignoran es que lo que empieza en el perpetuo socorro afecta al resto de la ciudad y puede que pasado el tiempo se encuentren con un problema que no puedan manejar, lo que no sucede ahora, con focos localizados. En fin, pueden aprovechar este tiempo preparando el discurso para cuando pase algo gordo.

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