El Huesca tira de raza y logra empatar al Zaragoza con diez jugadores

SD Huesca Real Zaragoza partido fútbol

La SD Huesca consigue un punto valioso en su liga por conseguir la permanencia en la 2ª División al empatar 1-1 ante el Real Zaragoza con un hombre menos y tras sufrir una desastrosa actuación arbitral en la primera mitad. El empuje de la grada y la ambición de los jugadores azulgrana les llevó a poner contra las cuerdas al Zaragoza en la segunda, mereciendo incluso la victoria. Dongou marcó el 0-1 tras una contra precedida de una clara mano en la frontal del área visitante que el colegiado no señaló y el empate lo hizo Samu en un gran disparo desde fuera del área que hacía justicia al esfuerzo realizado por los de Anquela.

En el inicio fue más intenso el Zaragoza, aunque el choque se fue equilibrando. Las decisiones arbitrales empezaban a no gustar, el equipo maño reiteraba faltas que no merecían tarjeta a criterio del árbitro, hasta el minuto 31 que era amonestado Abraham. En el 26’ la polémica. Disparo del Huesca que Diamanka desvía con la mano, y el balón acaba en el portero Manu Herrera. Saca rápido, y en una contra mal defendida, Dongou se planta solo ante Franco y le bate por bajo.

El Huesca no se arrugó, y Luis Fernández a punto estuvo de marcar de falta. Pero hubo otros dos minutos clave. En el 39’ falta y el árbitro amonesta a Machis, cuando en realidad la falta la había hecho Carlos David. En el 44’, esta vez sí, una clara del venezolano le constaba la segunda amarilla y la expulsión. Se marchó muy enfadado, al igual que el público, protestando al cuarto árbitro, y literalmente empujado por el delegado azulgrana para entrar en la bocana de vestuarios.

En la segunda parte el Huesca se comió al Zaragoza. La entrada de Samu en el daba más velocidad, y en el 62’, con nueve por estar siendo atendido Iñigo López, marcaba un más que justo empate, con un gran disparo desde fuera del área ante el que no podía hacer nada Herrera. El Alcoraz se venía arriba con el esfuerzo de su equipo y la recompensa del gol.

A partir de entonces el Huesca buscó las contras, pero le faltó definición, y el Zaragoza quiso resucitar pero no pudo y se vio impotente ante el esfuerzo de un Huesca que de haber estado un poco más fresco al final podría haberse llevado incluso el triunfo.

Ahora toca visitar al Osasuna, el domingo a las 20 horas, con la permanencia matemática de nuevo en juego ya que los de Anquela acaban la jornada con cinco puntos sobre el descenso quedando seis en juego.

El apoyo desde la grada, en un Alcoraz lleno, fue clave cuando el equipo se quedó con diez. Fiesta en la grada, en una tarde noche agradable en lo climatológico, con un césped en perfecto estado.

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