Crecen un 10% las ventas en la Denominación de Origen Somontano en el primer semestre

La Denominación de Origen Somontano recupera progresivamente el empuje y su presencia en mercados nacionales e internacionales. La recuperación de ciertas bodegas en el territorio bajo grupos inversores potentes, la consolidación de la marca en España, el aumento en la promoción en el mercado internacional y un notable incremento de la exportación de sus vinos blancos han sido los factores decisivos para que la Denominación de Origen Somontano haya podido crecer en ventas durante este primer semestre del año.

La venta de vinos de este territorio va recuperándose en el ámbito nacional donde se realiza un promedio del 70% de la comercialización. Sin embargo, el mercado internacional gana cada vez más fuerza. El factor decisivo para el incremento de ventas, sin embargo, es la llegada de nuevos grupos financieros potentes a bodegas como Sommos o Laus.

En este sentido, LA D. O. Somontano ha apostado durante los últimos tres años, en abrir nuevos mercados como México y Nueva York, manteniendo su potencial en los países europeos. Esto ha permitido contrarrestar los efectos de la recesión económica, con un grave impacto en este sector.

La situación económica y financiera de las bodegas de la D. O. Somontano es “cada vez más solvente y más prometedora”. Así lo afirma el presidente de este organismo, Mariano Beroz, en referencia a la “salvación de bodegas como la antigua Irius”, en la actualidad bodega Sommos bajo el liderazgo de Piensos Costa, “cada vez con mejores resultados”. Por otro lado, la reciente ampliación de capital de Bodega Laus con la incorporación como inversores de Enate y de un grupo mexicano es “otro factor decisivo”, añade Beroz.

La Denominación de Origen Somontano fue creada en el año 1984, cuenta con 4.200 hectáreas, pertenecen 31 bodegas e integra a cuarenta y tres municipios.

El mapa de la cosecha está formado por quince variedades debido a que la entrada en vigor del reglamento adaptado a la Ley de la Viña y del Vino permitía la plantación de dos nuevas variedades, Riesling y Sauvignon Blanc para la elaboración de vinos blancos. Se suman a las ya existentes, Chardonnay, Gewürztraminer, Macabeo, Garnacha Blanca y Alcañón. Se completan con ocho tintas, Cabernet-Sauvignon, Merlot, Tempranillo, Syrah, Garnacha Tinta, Moristel, Pinot Noir y Parraleta.

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