Descenso de incendios forestales entre enero y junio. Hubo 24 en la provincia de Huesca

La estadística provisional de incendios forestales de Aragón del periodo enero-junio de 2016 refleja que se han producido 103 incendios forestales que han afectado a 116,37 hectáreas, de las que 12,67 eran arboladas. Este dato se encuentra muy por debajo de la media histórica de los últimos 10 años, que suele situarse para el periodo en 190 incendios y 350 hectáreas. El descenso se asocia a la mayor humedad de los combustibles en el periodo invernal respecto a otros años, especialmente en los meses de febrero y marzo, o, en clara comparación con 2015, también en el mes de mayo.

De los 103 siniestros, 24 correspondieron a la provincia de Huesca, 50 a la de Zaragoza y 29 a la de Teruel. De éstos, un 99 % se han debido a causas humanas (negligencias, accidentes, incendios intencionados…), siendo las quemas agrícolas, el ferrocarril y las líneas eléctricas los mayores causantes de incendios en este periodo.

Por lo que se refiere a las previsiones de la campaña estival, se afronta el inicio de ésta en una situación de estado hídrico de los combustibles vivos que es, en general, mejor que la media de los últimos años en amplias zonas del centro y norte de Aragón (especialmente en el centro del valle del Ebro y en el Somontano y pre-Pirineo) por el retraso fenológico y por la disponibilidad hídrica de la vegetación tras a las lluvias de primavera.

Sin embargo en algunas zonas del sur de la comunidad, los índices de sequía son peores que en 2015, reflejando que la vegetación está sufriendo mayor estrés del habitual para esta época del año.

El comportamiento hidrológico y de entradas de olas de calor del mes de junio será crucial para determinar el estado de la vegetación durante el arranque de esta campaña, especialmente para el mes de julio. De tratarse de un comportamiento “dentro de la normalidad”, las zonas más problemáticas serán previsiblemente las de Teruel. Es factible, no obstante, que la entrada de algún frente o las tormentas de inicio de verano, en función de la distribución que tengan, puedan hacer cambiar esta situación sensiblemente.

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