El “sentimiento fallaire”, la esencia de las Fallas del Pirineo

Programa Hoy por Hoy fallas Ribagorza

Las “fallas”, con las que más de 60 municipios aragoneses, catalanes, andorranos y franceses, celebran, en la víspera de la noche de San Juan, la llegada del solsticio de verano, eran las protagonistas, este lunes, del programa Hoy por Hoy Huesca. Por los micrófonos de este espacio pasaban, entre otros, representantes y “fallaires” de los cinco municipios altoaragoneses que formaban parte de la candidatura que lograba, el pasado mes de diciembre, en Namibia, el reconocimiento de esta fiesta del fuego como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. También conocíamos, el crecimiento turístico que esa declaración ha supuesto y que se deja notar en las reservas para pernoctar, y qué supuso el apoyo de instituciones como DPH o Comarca de la Ribagorza a la candidatura.

Todos destacaban la unión que la candidatura conjunta había generado entre pueblos de tres países distintos e incluso de diferentes comunidades autónomas. Esa declaración por parte de la UNESCO ha supuesto, este año, un importante impacto turístico pero, a pesar de ello, el objetivo no es otro que el de tratar de seguir conservando la esencia de esta fiesta.

El origen de esta tradición, que atesora miles y miles de años de antigüedad, se desconoce, aunque hay documentación escrita acerca de esta tradición, de hecho, la más antigua data del año 1759. El “faro” se enciende en lo alto de una montaña, quizás buscando la conexión entre tierra y cielo, y desde allí se desciende con las fallas ardiendo hasta la plaza del pueblo.

Laspaúles, Montanuy, Sahún y San Juan de Plan, las celebran la noche del 23 de junio, Bonansa lo hará el día 25 y otros núcleos como Castanesa o Aneto el 1 y el 9 de julio.

Todas las celebraciones tienen en común, el fuego, las fallas, los fallaires o el descender desde el “faro” pero, también, cada una de ellas atesora “particularidades” que las distinguen del resto, y no sólo en la madera que se emplea en la fabricación de las propias “fallas”.

En Sahún, por ejemplo, la hoguera la enciende el último mozo que se ha casado y además, en esta localidad, se voltean. En San Juan de Plan, por ejemplo, las fallas se corren, además, hasta los años 50, era obligatorio, que, cada casa, bajará una falla. En Laspaúles, la falla es un “tocho” de avellano aunque antiguamente se enroscaba paja, tal y como se van terminando de descender, en la plaza, se hace un segundo faro y en Castanesa, todos los fallaires suben ya a mitad de tarde al “faro”, se desciende en fila india, para dar un par de vueltas por las calles del pueblo y acabar quemándolas en la plaza.

Tanto el presidente de la DPH, Miguel Gracia, como la presidenta de la Ribagorza, Lourdes Pena, destacaban la unión de pueblos a través de la candidatura. La sensación de frontera, decía Gracia no existe, y si una mezcla cultural y lingüística e históricos lazos familiares.

Los fines de semana de “fallas” y, especialmente, este año, son fechas con mucha afluencia de turistas y visitantes aunque la Ribagorza es una comarca que da para sorprender a cualquier tipo de turista durante los doce meses del año.

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