Un curso de la DPH enseña a los bibliotecarios a recomendar literatura infantil y juvenil

‘Leer cuando ya se sabe leer’. Es el título de la propuesta formativa que hasta la actualidad han curso una treintena de bibliotecarios de diferentes localidades que a lo largo de tres jornadas han conocido algunas claves para la selección de literatura infantil y juvenil. Lo han hecho de la mano del escritor y crítico Samuel Alonso y de la ilustradora Elisa Arguilé. Durante esta semana, Tierrantona, en el valle de La Fueva, ha acogido este curso.

La Diputación Provincial de Huesca organiza desde los años 90 estas jornadas destinadas a bibliotecarios municipales, de manera que puedan ir actualizando sus conocimientos y adaptándose a los nuevos retos. Cada año se realiza una actividad formativa en una localidad altoaragonesa, contando en este caso con la colaboración del Ayuntamiento de La Fueva y de la Comarca de Sobrarbe.

Entre las claves que han tratado en las 20 horas de duración del curso, desde que arrancó el pasado lunes, se encuentra también el modelo del lector que ha cambiado mucho en los últimos años, “ahora es mucho más activo, también lee en pantalla, en imágenes...”, apuntaba Alonso, que ha continuado tratando el tema de la literatura y las redes sociales. “No creo que haya que enfrentar la literatura con las tecnologías, más bien son dos caminos paralelos”, comentaba, y citaba a Youtubers y Booktubers, prescriptores de libros a través de YouTube que son auténticos líderes de opinión. “Es interesante conocerlos desde las bibliotecas, las redes son un instrumento para dinamizar la biblioteca”.

Lo que han pretendido estos días, tal como ha detallado Samuel Alonso, era dibujar el panorama de lo que es la literatura infantil y juvenil, “que estos años ha cambiado mucho”. Se refería Alonso a los últimos quince años, ya entonces participó en uno de estos cursos que organiza la DPH “y un dato muy significativo es que muchas de las bibliotecarias han transformado sus bibliotecas desde entonces, eso quiere decir que las de Huesca son bibliotecas vivas, se adaptan a sus usuarios y estos cursos sirven para que ellas puedan conocer los cambios que hay en la literatura y puedan continuar adaptándose”, ha explicado.

Elisa Arguilé ha sido quien ha impartido la última sesión de hoy, esta ilustradora aragonesa obtuvo el Premio Nacional de Ilustración en el año 2006 y ha profundizado con las bibliotecarias el concepto del libro ilustrado, desde los procesos de producción hasta la relación de las imágenes con las palabras. “Aunque parece algo muy obvio las ilustraciones también cuentan cosas e influyen mucho en la percepción de una lectura”, comentaba Arguilé, que añadía que ha percibido sobre todo la inquietud por parte de las bibliotecarias de conocer más cosas sobre este ámbito, algo en lo que ella les ha guiado.

Durante estos años más de la mitad del presupuesto destinado a los centros bibliotecarios por la Diputación ha ido dirigido a la dotación documental. Por ejemplo, la biblioteca de La Fueva, en la que se ha desarrollado esta actividad, cuenta con una colección de más de 4.000 volúmenes bibliográficos y más 800 documentos audiovisuales.

Este año la Diputación tiene consignados 226.000 euros para dotaciones documentales en cualquier tipo de soporte, así como para la realización de actividades de promoción de la lectura y otras actividades realizadas por la propia biblioteca.

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