CCOO considera que el Brexit es una pésima noticia para los trabajadores británicos y europeos

El sindicato Comisiones Obreras analiza el resultado del referéndum británico, como la constatación de que Europa ha dejado de ser un modelo atractivo para la ciudadanía. A pesar de que la salida no será inmediata, sino que durante dos años el gobierno británico negociará con la UE los términos de la misma, la construcción europea, dicen, está en riesgo. Creen que las consecuencias de la salida de Gran Bretaña de la UE serán, muy previsiblemente, negativas para todos los trabajadores, tanto británicos como no británicos que viven y trabajan allí.

Entre el conjunto de factores que han creado una creciente desafección de la ciudadanía hacia la Unión Europea el principal, en opinión de CCOO, son unas políticas económicas neoliberales en la Unión Europea que han producido paro, pobreza e incremento de la desigualdad social. Las políticas de austeridad fiscal han conseguido que gran parte de la ciudadanía europea recele del proceso de construcción europea al identificar el euro con las políticas de ajuste. Algo que debe revertirse con el abandono de las políticas de austeridad fiscal en la zona euro.

Comisiones Obreras recuerda que el Brexit ha evidenciado la tradicional falta de compromiso de una parte importante de los ciudadanos británicos con la UE, que solo querían a Europa como mercado para sus productos (unión comercial), pero no comprometerse en políticas solidarias (unión social y política). Es el momento de acelerar el proceso de construcción europea.

Las consecuencias de la salida de Gran Bretaña de la UE serán, muy previsiblemente, negativas para todos los trabajadores, tanto británicos como no británicos que viven y trabajan allí. La normativa comunitaria en materia de empleo y protección social dejará de ser de aplicación y desaparecerá la libre circulación de personas en la zona euro, a pesar de que podrán establecerse acuerdos para mantener el derecho de los extranjeros a seguir residiendo y trabajando en el Reino Unido. Es una incógnita si se respetará la igualdad de trato que establece la normativa comunitaria, aunque no debe perderse de vista que el acuerdo del Consejo de Europa con Reino Unido del pasado febrero ya permitía discriminaciones con los trabajadores no británicos.

La evolución de la economía y el empleo con una Gran Bretaña fuera de la Unión también es un enigma. Si ésta es negativa, los efectos no se limitarán al Reino Unido, sino que impactarán también sobre el resto de estados miembros de la UE. CCOO pide a los dirigentes europeos un cambio radical en sus políticas, recuperando el proyecto de construcción europea basado en un modelo social que garantice los máximos niveles de democracia, justicia y solidaridad para los ciudadanos.

Y al importante déficit democrático en la toma de decisiones que tiene la UE se ha unido su incapacidad para afrontar un reto importante como ha sido la crisis de los refugiados. Este ha sido un tema central de la campaña del Brexit. La incapacidad de resolver este problema en consonancia con los valores democráticos y solidarios propios de la UE, y respetando la legalidad internacional y europea, ha reforzado las peores corrientes políticas nacionalistas, xenófobas y de extrema derecha.

Ante el incremento de la incertidumbre económica que el Brexit ha causado en las Bolsas mundiales, el BCE tiene los instrumentos para evitar que las primas de riesgo se disparen, es su obligación hacerlo.

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