Una amplia representación aragonesa acude este viernes a la inauguración del tren Olorón-Bedous

El tramo de ferrocarril de Oloron a Bedous ya está en funcionamiento desde el pasado domingo, pero la inauguración oficial es este viernes. El Gobierno regional de Aquitania decidió cambiar la fecha para que no coincidiera con las elecciones españolas y posibilitar así la asistencia de los responsables políticos de nuestra comunidad, y es que este proyecto se hace con la vista puesta en la reapertura de la línea internacional de Canfranc.

El Presidente de Aragón, Javier Lambán, asiste a los actos de inauguración del restablecimiento de los tráficos ferroviarios entre Olorón-Sainte-Marie y Bedous junto al presidente del Consejo Regional de Aquitaine-Limousin-Poitou-Charentes, Alain Rousset. En el acto de inauguración participarán también  la consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales, María Victoria Broto, y el consejero de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda, José Luis Soro. También han informado de su presencia el alcalde de Zaragoza y varios miembros del grupo parlamentario de Podemos Aragón. Los presidentes tomarán el tren en la localidad de Pau y realizarán el recorrido completo hasta Bedous. A su llegada se han programado varios discursos y se descubrirá la inscripción “Vallée d’Aspe”, nombre que se le asigna a la Línea.

De esta forma la línea ferroviaria internacional del Canfranc está más cerca. Un tren de unas 160 plazas viaja desde el pasado domingo entre las localidades francesas de Oloron y Bedous. 25 km que acercan la línea a la frontera española pero para la que todavía queda mucho trabajo, tanto en el lado francés, 33’2 km hasta la boca de túnel francesa, como en el español, que debe mejorar la línea Huesca-Caldearenas y Jaca-Canfranc. A esto se sumaría el propio túnel ferroviario.

El Ejecutivo regional de Aquitania ha invertido 102 millones de euros en este tramo. Su presidente ha mostrado su firme convicción en la necesidad de abrir la línea internacional. En palabras de Alain Rousset la parte que queda hasta la frontera es la más difícil, pero “no un desafío enorme”. La cifraba en algo más de 300 millones de euros. Se mostraba partidario de acudir a financiación privada si es necesario. El pasado domingo mostraba su deseo de que la línea transfronteriza sea una realidad en 2020. Con una longitud total de 307 Km., la línea en su conjunto total, se divide en dos secciones: una española de 214 Km. entre Zaragoza y Canfranc, y otra francesa de 93 Km. entre Canfranc y Pau.

Hay que recordar que un 27 de marzo de 1970 un tren con maíz descarriló en el puente del Estanguet. Desde aquel día, quedó cortada la vía internacional que unía los dos países.

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