Lambán dice que ya no hay marcha atrás para la reapertura del Canfranc

Un gran acto protocolario servía este viernes para inaugurar oficialmente la reapertura del tráfico ferroviario entre las localidades francesas de Olorón y Bedous, 24,7 kilómetros que suponen un nuevo paso determinante hacia la reapertura total de la línea internacional. El presidente de Aragón, Javier Lambán, participaba en el viaje inaugural y calificaba esta jornada como “histórica para toda la sociedad aragonesa que sueña con la reapertura del Canfranc”. En el acto se respiraba un solo espíritu, el que confía en que este paso delante de Aquitania no permita ni un paso atrás en el objetivo de reapertura de la línea internacional ferroviaria Zaragoza-Pau por Canfranc. Para ello sigue siendo condición necesaria que los gobiernos nacionales de ambos países crean en el proyecto y acudan a la Unión Europea para hacerlo suyo.

Para Lambán, esta actuación demuestra que no hay marcha atrás en la reapertura del Canfranc, y que los gobiernos de España y Francia y la Unión Europea no tienen excusa para no continuar con la reapertura hasta Canfranc.

Lambán señalaba que “es fundamental para la el desarrollo de la logística aragonesa, para la conexión con Europa” y ha añadido que “ahora que el proyecto de Europa está en crisis, actuaciones de esta naturaleza refuerzan el proyecto europeo de colaboración, esta refuerzan el proyecto europeo como tal”.

El presidente de Aragón ha anunciado que se está trabajando para ir a Bruselas de forma conjunta con la región de Aquitania para poder solicitar ante la comisión de transportes los estudios necesarios para que Europa asuma el 40 o 50 % de la financiación de la reapertura del Canfranc.

Por su parte, Alain Rousset, presidente de Aquitania, expresaba su deseo de que en el año 2020 esté en funcionamiento la línea internacional.

Respecto a Europa, Javier Lambán ha explicado que es necesario un estudio que “verifique que la línea es sostenible desde el punto de vista económico y medioambiental”. Desde el punto de vista medioambiental por la cantidad de tráfico por carretera que eliminaría y, desde el punto económico, por la viabilidad en materia de transporte de mercancías. En este sentido, Lambán confía en que “en la UE no se pondrán trabas sino todo lo contario”.

El presidente de Aragón, Javier Lambán, participaba en el viaje inaugural de la reapertura del tráfico ferroviario entre Olorón y Bedous junto al presidente de la región francesa de Aquitania, Alain Rousset, y una amplia representación de políticos aragoneses y de la región francesa. El presidente de Aragón, Javier Lambán, ha querido agradecer al presidente Alain Rousset que haya sido capaz de impulsar una inversión para reabrir este tramo. En este sentido ha recordado que ahora no hay excusa para terminar esta actuación y conectar Francia con España por Canfranc.  

En el acto participaban también el consejero de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda, José Luis Soro; y la consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales, María Victoria Broto. José Luis Soro  reiteraba la necesidad de  seguir avanzando para convencer a Europa de que esta red es estratégica para Europea, y que “el canfranero no se mide sólo en kilómetros de vías o de millones de euros sino que se mide en ilusión, futuro y progreso”. 

Asistían también los alcaldes de Zaragoza, Canfranc o Jaca. En los discursos intervenía la Coordinadora para la Reapertura CRELOC o responsables de la sociedad nacional ferroviaria francesa, la SNCF.

A 33’2 KM DE LA FRONTERA

De esta forma la línea ferroviaria internacional del Canfranc está más cerca. Un tren de unas 160 plazas viaja varias veces al día desde el pasado domingo entre las localidades francesas de Oloron y Bedous. 25 km que acercan la línea a la frontera española pero para la que todavía queda mucho trabajo, tanto en el lado francés, 33’2 km hasta la boca de túnel francesa, como en el español, que debe mejorar la línea Huesca-Caldearenas y Jaca-Canfranc. A esto se sumaría el propio túnel ferroviario.

El Ejecutivo regional de Aquitania ha invertido 102 millones de euros en este tramo. Su presidente ha mostrado su firme convicción en la necesidad de abrir la línea internacional. En palabras de Alain Rousset la parte que queda hasta la frontera es la más difícil, pero “no un desafío enorme”. La cifraba en algo más de 300 millones de euros. Se mostraba partidario de acudir a financiación privada si es necesario. El pasado domingo mostraba su deseo de que la línea transfronteriza sea una realidad en 2020. Con una longitud total de 307 Km., la línea en su conjunto total, se divide en dos secciones: una española de 214 Km. entre Zaragoza y Canfranc, y otra francesa de 93 Km. entre Canfranc y Pau.

Hay que recordar que un 27 de marzo de 1970 un tren con maíz descarriló en el puente del Estanguet. Desde aquel día, quedó cortada la vía internacional que unía los dos países.

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