Excrementos de palomas y sal durante años en las pinturas de Sijena, denuncia Salillas

Las pinturas murales de Sala Capitular del Real Monasterio de Sijena, que ahora deben de ser restituidas, tal y como dicta la sentencia judicial, están expuestas en la actualidad en el MNAC, en Barcelona, en una de las principales salas del espacio museístico. Pero no siempre ha sido así.

El Ayuntamiento de Villanueva de Sijena posee un informe de la década de los 90 elaborado por los propios técnicos del MNAC advirtiendo al director de la necesidad de intervenir en estas obras de arte para restaurarlas, hablan de la salinidad que soportan e incluso de excrementos de palomas.

El documento señala textualmente que se tiene que quitar la sal, entre otras cosas porque además no se encuentran en el mejor ambiente de humedad en la ciudad de Barcelona, y asimismo que estaban estas pinturas con excrementos de palomas. Concluye Salillas que, como poco, del año 61 al 87 han permanecido “en condiciones pésimas”.

Al alcalde de Villanueva de Sijena, Alfonso Salillas, le ha irritado especialmente el argumento utilizado por el consejero Santi Vila con respecto a la conservación de los frescos. Dice que ni las han cuidado tan bien estos años como demuestra este informe, ni ha sido durante 8 décadas, porque no han estado expuestas hasta el 61. Apunta que durante más de 650 años sí estuvieron perfectamente conservadas en el Real Monasterio de Sijena, donde está previsto restaurar al completo la Sala Capitular en febrero de 2017, dice el primer edil.

A todo esto añade que el traslado de las pinturas no sería tan perjudicial como dice Vila, porque así quedó demostrado en el juicio con argumentos técnicos. Reprocha además que en una ocasión dos plafones del conjunto artístico estuvieron expuestos en Nueva York y un arco entero en Londres, en una exposición temporal. Es por ello que no entiende a qué vienen los problemas para no devolver las pinturas a Sijena. Salillas no quiere oír hablar de proyecciones ni recreaciones digitales.

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