Unas cinco mil personas disfrutaban de las Fallas del Pirineo tras ser declaradas Patrimonio de la Humanidad

La presentación, en la sede de DPH, de una exposición itinerante de las fallas del Pirineo servía también para hacer balance de la primera celebración, que concluía el pasado fin de semana en Aneto, de esta fiesta del fuego tras ser declarada en diciembre Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Unas 5.000 personas, entre los nueve pueblos que conservan esta tradición, se movían por el territorio con el consiguiente impacto económico y rozando el 100% de ocupación en los establecimientos turísticos.

El presidente de la DPH, Miguel Gracia, se refería a las fallas como una de las tradiciones más antiguas que se conserva en el Pirineo y destacaba el valor de cooperación que les llevaba a la declaración como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y a la exposición que trata de aportar conocimiento a los vecinos y foráneos.

Desde este martes, la sala Saura de la Diputación de Huesca respira ese ambiente de tradición ancestral del solsticio de verano (o la noche de San Juan) con una exposición que será itinerante para explicar las principales características de esta fiesta que se ha mantenido intacta en varios pueblos altoaragoneses, catalanes, andorranos y franceses, superando el paso del tiempo y las fronteras como se decía en la presentación de esta iniciativa conjunta.

Miguel Gracia también señalaba que a través de esta exposición se muestra una pequeña aunque significativa tradición del territorio, en referencia al conocimiento que trata de aportar esta iniciativa al recoger tradiciones de interés para los que residen en estos pueblos o para los turistas que llegan.

La muestra permanecerá en la sala Saura de la Diputación hasta el domingo 31 de julio y luego pasará a ser itinerante y podrá verse en gran parte de los pueblos altoaragoneses en los que tiene lugar la Fiesta de las Fallas, y también en localidades de otros estados. En este momento la Diputación se encuentra ultimando una publicación con el mismo objetivo.

Marcel Iglesias, alcalde de Bonansa, destacaba el aumento de los visitantes, en el solsticio de este verano, pero también la participación de los propios vecinos de los pueblos.

Se trata de una fiesta que se prepara con varios meses de antelación, en las más de 50 imágenes que conforman la exposición puede verse cómo toda la comunidad se implica en las diferentes tareas como la preparación de la madera, en los meses previos a la celebración, o la construcción de las fallas, que son diferentes en cada población. Laura Vigo, teniente de alcalde del municipio de Montanuy, también hacía referencia a que varias generaciones colaboran juntas para preparar la fiesta en las más de 60 poblaciones que la celebran cada verano, y gracias a ello la tradición se ha mantenido y propagado a través de la narración oral.

Lourdes Ascaso, alcaldesa de Sahún, destacaba que la exposición que se ha preparado por parte de la DPH, representa muy bien esa colaboración entre territorios que, a pesar de pertenecer a diferentes países, están unidos por las tradiciones, donde la frontera se convierte en este caso en lugar de encuentro e intercambio cultural.

En la muestra pueden verse imágenes de las peculiaridades de la celebración en cada pueblo, además de varios paneles explicativos que se han realizado en castellano, catalán, aragonés y francés.

Se trata de una arraigada tradición y de una fiesta con una marcada identidad territorial, cuyo origen se desconoce pero que ser remonta a la época precristiana. A ese origen se refería el concejal de San Juan de Plan, Roberto Serrano que decía que son ritos que tienen que ver con todas las culturas precristianas, son fiestas ancestrales, y ese es el valor que ha reconocido la Unesco.

En la muestra se puede apreciar la fiesta de las fallas en imágenes, donde aparecen todas las localidades altoaragonesas y otras francesas, catalanas o andorranas, a lo que hay que sumar un audiovisual grabado en las últimas semanas.

También se han realizado tres tótems con una selección de imágenes en torno al sentimiento de comunidad que es característico de la fiesta, así como a la tierra y el fuego, los elementos principales de las Fallas. Para terminar hay cuatro bancales de madera con diferentes tipos de fallas, y muestras de materiales naturales que guardan relación con las fallas, como la corteza de abedul, la tierra roja característica de Laspaúles o Montanuy, o la tierra negra de Sahún, así como paja y cenizas, que en algunos lugares tienen un simbolismo especial.

La exposición que trata de dar a conocer la Fiesta de las Fallas pero, como han manifestado varios representantes municipales durante la presentación, para conocer esta fiesta de primera mano lo mejor es visitar estas localidades y participar en ella.

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