El combo electro-mandinga de Midnight Ravers en el escenario de Sallent

Uno de los conciertos más esperados de Pirineos Sur encandilaba a las 2.000 personas que bailaron al ritmo gypsy de Pala Tute en la segunda noche del festival, con la presencia en el escenario de Lanuza el sábado por la noche de Gogol Bordello. Antes se escuchaba el sonido intenso de los franceses Artús y su defensa del oso.

Este domingo a partir de las 22.30 horas se estrena el escenario de Sallent de Gallego en Pirineos Sur, con Midnight Ravers, que es el fruto del encuentro entre el músico francés Dominique Peter , más conocido como Dino, batería del grupo de reggae y dub High Tone, que en este caso es el encargado de las bases electrónicas, con los músicos malienses Assaba Dramé (ngoni), Fatim Kouyaté (voz) y Madou Sidiki Diabaté (kora), hermano del gran Toumani Diabaté.

Midnight Ravers es un combo electro-mandinga que huye de supuestas coloraciones “world” o samples étnicos, porque lo suyo es un auténtico mestizaje concebido como un diálogo entre los ritmos y sonoridades africanas con la electrónica más inspirada. Además, es muy importante recalcar la vertiente visual de este grupo, ya que a la música le une sus hallazgos en vídeo y la técnica del dibujo, por cortesía del magnífico dibujante e ilustrador Emmanuel Prost, especializado en cuadernos de viaje dibujados y cómics, quien por cierto estará también en Pirineos Sur en el marco de la programación de las jornadas “De vuelta con el cuaderno” que este año se desarrollan en Panticosa. La misma tarde del concierto de Midnight Ravers ofrece una ponencia sobre la relación entre dibujo y música.

Midnight Ravers presentan su segundo álbum, “Sou Kono”, un disco en el que se entrecruzan el virtuosismo en la kora de Madou Sidiki Diabaté con la sutileza de las atmósferas electrónicas y las bellas y tristes melopeas de la voz de Fatim Kouyaté. Un disco que libera la mundialización de su lastre económico para anclarla en la realidad, la del componente humano y el intercambio.

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