Emocionante noche de Baaba Maal en Pirineos Sur

La presentación de su nuevo trabajo “The Traveller”, ha sido el reecuentro de Baaba Maal con el Festival Internacional de las Culturas, al que le dedicó buena más de dos terceras partes, mostrando seguridad en su presente. Tampoco quiso dejar su pasado atrás. “Yele” y ·”Bayo”, de su etapa de comienzos de los 90 fueron las primeras en sonar en el Pantano de Lanuza. Aún así, logró un sonido homogéneo y las guitarras y la percusión lograron una comunión perfecta, un sonido impecable y una gran variedad estilística.

Tan cómodo se encontró Maal que en la recta final del concierto en Pirineos Sur que no dudó en darse un baño de masas, saliendo a cantar en la orilla del pantano, para regocijo de unos espectadores sorprendidos. Quiso despedirse con su presente, con un apludida “Traveller”, que dejó constancia de que tiene un público que no quiere que pase tanto tiempo sin poder verlo en directo.

El viaje alrededor del continente negro en busca de los sonidos más frescos y novedosos continúa, y la organización en su afán de mostrar el mapa sonoro más completo, en la jornada del viernes se programaron dos conciertos antes de Baaba Maal, bien distintos entre ellos. Probablemente el más arriesgado y alejado de lo que habíamos podido disfrutar en el festival resultó King Ayisoba.

Este artista de Ghana se ha dado a conocer por su desacomplejada fusión de música de país con la electrónica y la energía del rock; sin embargo, en directo sacrificó los recursos que le son más ajenos para centrarse en su faceta más tribal, cruda e, incluso, salvaje.

Si King Ayisoba mostraban la cara más tribal y profunda de África, Bamba Wassoulou Groove sacaron a relucir una faceta mucho más cercana a occidente pero sin perder por ello sin raíces. Tres guitarras, bajo, dos percusionistas y un cantante: una formación que casi podría ser de una banda de clásica si no fuera por su un groove (nunca mejor escrito) propio de su tierra y unos desarrollos largos, y sin apenas estribillos.

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