Todo por la Kasta

Javier Bellosta

Vaya, vaya señor Echenique, azote de descastados, parece que una cosa es predicar y otra dar trigo.

Según la ética de la casta se puede ser alcalde y Presidente de las Cortes. Según la étika de la kasta estos kargos son inkompatibles y kereremos que lo okupe la ke dejó a Izquierda Unida –aquél partido ke existía hace una legislatura- con un palmo de narices. ¡Violeta presidenta de las Kortes!

Según la ética de la casta todo trabajador debe estar asegurado y cotizar tanto el IRPF como a la seguridad social. Pero ¡hay la casta! los malvados empresarios castizos se saltan estos preceptos y mantienen una economía sumergida y fraudulenta que –véase el katálogo-programa tipo IKEA- su partido de la sonrisa iba a erradikar para kontribuir a la rekonstrucción de los maltrechos presupuestos generales del estado. Según la étika de la kasta muchas de estas diskrepancias kotizantes son produkto de la inaplikación por parte de la casta de la Ley de Dependencia.

Según la ética de la casta existe una ley de reforma laboral –ke también se iba a derogar según el citado katálogo-programa tipo IKEA- por el que a un trabajador se le indemniza cuando se le despide. Supongo que en el caso del subempleado del Sr Echenique -¿o mejor Echenike?- se sustituiría la casposa y mísera indemnización de la casta por un kastizo: “ke mañana no vengas, ke no kuento kontigo”.

Allí donde tokan poder –léase ayuntamiento de Zaragoza- tenemos ejemplos de konducción como la destitución de un funcionario porque estaba investigado y que cuando lo desinvestigan tampoco se le repone porque se perdido la konfianza en él. El concejal Kubero se keja de la senektitud del funcionariado cuando lo ke de verdad le duele es ke este kolectivo no aplauda con las orejas las magnifikas doktrinas ke komprometen el kambio.

Deskonozko si la aktuación del Sr. Echenike es merecedora según la étika del kambio de la dimisión. Esta actuación en un miembro de la casta sería sin duda tan reprobable que no merecería otra salida que no fuera: dimisión.

La gente –perdón la jente- se está kansando ya de tanto postureo de sus iniciativas del kambio.

Se preguntaban el Sr. Echenike y otros kargos del partido de la sonrisa el porké de ese abandono de un millón de gente –perdón jente- en las últimas elecciones.

Apunto una idea: la gente quiere un cambio honesto pero la jente empieza a estar hasta los kataplines del kambio y de los del kambio.

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