Clausura del ciclo de verano de la MBA con el Monzón Élite Camp

Un centenar de chicos y chicas han seguido los cuatro ciclos del programa de verano 2016 de la MBA. Concretando en la programación de julio, los dos Campus MBA han gozado de una ocupación del 100% y el Monzón Élite Camp (coorganizado con la FAB) del 70%, lo que confirma la línea de crecimiento y de aceptación de la propuesta.

Mientras en el recién clausurado Monzón Élite Camp los baloncestistas proceden mayoritariamente de Aragón, en los MBA lo son los llegados de otras autonomías (Cataluña representa el 50%) e incluso del extranjero. También se consolida el incremento de la presencia femenina con un 20% del total de los 67 participantes.

Aunque es interesante constatar que los datos cuantitativos confirman que la fórmula tiene recorrido, lo más significativo es lo cualitativo. Se puede ver trabajando, cada cual en su nivel, a chicos y chicas que empiezan su recorrido en el baloncesto al lado de profesionales que disputan ligas en Inglaterra, Francia, Bélgica, USA,...o de jóvenes que representan a sus selecciones autonómicas, incluso internacionales... con un alto grado de complicidad y compañerismo.

Un programa de 35 horas semanales, muy frecuentemente con el termómetro sin bajar de los 30ºC, y exclusivamente focalizado en las diferentes parcelas del baloncesto (teórico, físico, técnico y mental) puede parecer tedioso. Pero el grado de satisfacción, de emoción y diversión manifestada por sus protagonistas dice lo contrario. La convivencia durante 12 horas diarias (los internos las 24) deja una huella en lo técnico pero también en lo emocional, y el trabajo en pequeños grupos (el total por turno y en cada área de trabajo) permite adaptarse a cualquier necesidad y no obviar ningún detalle. El baloncesto tiene muchas capas y en la MBA se vuelve a la primera-los fundamentos-para revisar, pulir y orientar su conocimiento y ejecución. Todo ello hace que el programa de verano sea cualitativamente diferente, según nos manifiestan sus protagonistas.

Si la Academia debe ampliar horizontes y acercar diferentes visiones del baloncesto y sus fundamentos, la presencia de nuevos entrenadores es fundamental. Éste verano se ha enriquecido con la óptica del baloncesto belga y USA. Y se ha abierto una línea de colaboración con los Campus que se desarrollan en Bélgica concretada en la presencia de Guillaume Lecocq en la MBA y de Guim Expósito en dos Campus en Bélgica, línea que se ampliará en futuros veranos.

También ha sido novedad importante la elección de la MBA para el "programa de inmersión" que buscaban los mentores de jóvenes promesas que acceden a canteras ACB y del baloncesto internacional. Una responsabilidad más para empezar a pensar ya en cómo mejorar la propuesta de 2017 y conseguir que los que se acercan hasta Monzón se lleven tantas mejoras en sus juego como nuevos amigos.

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