Seis rescates en montaña en menos de 24 horas

Rescarte Guardia Civil

Los diferentes equipos de rescate en montaña de la Guardia Civil, junto con la unidad aérea de Huesca y personal sanitario del 061 realizaban, en las últimas horas, seis rescates. La intervención de mayor complejidad se llevó a cabo en la Pared de la cascada (Torla-Ordesa), prolongándose en más de ocho horas las labores de rescate de dos escaladores. En el valle de Benasque fueron tres las personas que necesitaron la ayuda del Greim.

En torno a las 11:00 horas se efectúaba el primero de ellos en la zona de la presa de Respomuso, al recibirse una llamada en la central 062 de la Guardia Civil, en la que se indicaba, desde el Refugio de Respomuso, que una montañera había llegado pidiendo ayuda, al haberse lesionado su compañera de actividad en el tobillo. Se activaba al EREIM de Panticosa, Unidad Aérea de Huesca y facultativo del 061, posteriormente, y en el lugar que se había indicado, se localizaba a la herida, una mujer de 41 años y vecina de Logroño, quién tras ser evaluada por el médico era evacuada hasta la helisuperficie de Panticosa, y desde allí en vehículo oficial hasta el Pueyo de Jaca, donde le esperaban sus familiares, que la trasladaban al centro sanitario.

Sobre las 12:30 horas, a través del 112 se comunicaba el accidente de una persona mientras realizaba el descenso del barranco de la “Peonera” (Bierge), el cual al parecer tras un resbalón se había golpeado en la cabeza. Se procedía a la activación del EREIM de Huesca, que junto con el facultativo y la Unidad Aérea con base en Huesca se trasladaban hasta la zona. Una vez sobrevolado el lugar se localizaba al grupo de personas en la “Fuente de Tamara”. En contacto ya con el herido, un menor de edad, era evaluado por el médico, para, posteriormente, introducirlo en la camilla y evacuarlo hasta el hospital San Jorge de Huesca. A esa misma hora, se recibía un nuevo aviso, esta vez, en la zona de Torla-Ordesa, donde dos escaladores que realizaban la “pared de la gran cascada”, uno de ellos había sufrido una caída y estaba suspendido en una sola cuerda dañada por la caída, quedando la otra cuerda seccionada, por lo que era imposible seguir escalando.

Por este motivo se activaba a los especialistas del GREIM de Boltaña, la Unidad Aerea y el médico. Ya en el lugar se localizaba a los dos escaladores en la mitad de la pared, estando uno de ellos suspendido en el vacío. Tras valorarse la situación, los pilotos dejaban a los especialistas en la cima de la pared, siendo necesario que el helicóptero les marcara la vertical para poder, de ese modo, iniciar el descenso, ya que por los desplomes existentes era imposible contactar, visualmente, con los escaladores. Posteriormente, se iniciaba el descenso, acción esta de gran dificultad por lo descompuesta que se encontraba la pared y el desplome de ésta. Tras unas cuatro horas descendiendo y más de 150 metros de cuerda desplegada sobre la pared, se lograba llegar hasta los accidentados. Por parte de los componentes del GREIM de Boltaña, se reforzaba la “reunión” de la que colgaban los escaladores, y se iniciaba el descenso de éstos durante dos horas. Cuando tras una difícil maniobra de apoyo parcial en una zona de dificultoso acceso, el helicóptero recogía a los escaladores que junto con los especialistas eran evacuados hasta la pradera de Ordesa. Una vez allí, los escaladores, dos varones de 39 y 40 años vecinos de Navarra y Guipuzcoa, ambos ilesos marchaban del lugar por sus propios medios.

Sobre las 15.50 horas se recibía una nueva llamada en el COS, indicando el accidente de un barranquista mientras descendía junto con sus compañeros por el barranco de Escuain (Benasque). Activado el GREIM de Benasque, el helicóptero y el médico, se trasladaban hasta dicho barranco, localizando al grupo al sobrevolar la zona. El herido, un varón francés de 36 años era evacuado mediante un ciclo de grúa, posteriormente, en una explanada, y evaluada por el médico la lesión era trasladado hasta la helisuperfice de Boltaña, con una posible luxación de rótula.

Siendo las 17 horas, un nuevo aviso en la sala 062, en el que se alertaba sobre una menor de nacionalidad francesa que se encontraba realizando senderismo junto con unos familiares por la “PR” que baja de los Ibones de Batisielles (Benasque) se había perdido. Al lugar se desplazaban especialistas del Greim de Benasque, quienes tras entrevistarse con los familiares y recabar datos, iniciaban la búsqueda de esta persona. Tras dos horas de búsqueda, el COS avisaba a los efectivos del GREIM que la menor se encuentraba ilesa en Estós, debido a que esta había bajado antes que sus familiares.

Por último, a las 21 horas, se recibía el aviso desde el refugio de la Renclusa, que en el Collado de la Renclusa se encuentraba un ciudadano francés de 50 años, que había sufrido un accidente y no podía continuar la marcha. Se activaba el GREIM Benasque, Unidad Aérea destacada en Benasque y médico del 061. Una vez en lugar donde se encuentraba el accidentado, y tras la valoración médica, se le evacuaba hasta la helisuperficie de Benasque.

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