La exposición de las fallas del Pirineo atrae a más de mil personas en San Juan de Plan

Una de las tradiciones más antiguas que existen en el Pirineo, las fallas en la noche de San Juan, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, queda reflejada en una muestra itinerante de la DPH que durante su instalación en San Juan de Plan ha suscitado mucho interés. Ha habido más de mil visitas durante el mes de agosto, entre vecinos de la propia Comarca de Sobrarbe, del conjunto de Aragón, seguidos de catalanes, madrileños y valencianos. La exposición se traslada ahora al municipio de Sahún.

Tras iniciar su itinerancia en San Juan de Plan, la exposición centrada en la fiesta de las Fallas del Pirineo se traslada el próximo lunes a Sahún, donde podrá visitarse hasta el día 14 de septiembre. Después la muestra se instalará en Montanuy y permanecerá hasta el día 2 de octubre para terminar el año, el 19 de diciembre en Laspaúles, donde podrá visitarse hasta el 8 de enero de 2017. Son las fechas que hasta el momento están cerradas, para que los cinco municipios altoaragoneses que han colaborado en su elaboración junto a la DPH sean quienes primero las compartan con vecinos y visitantes.

La exposición está compuesta por imágenes que documentan las diferentes formas en las que se realiza este ritual, todas ellas con el fuego y la tierra como elementos comunes. Entre las fotografías se puede apreciar la celebración de las fallas en San Juan de Plan, Sahún, Bonansa, Montanuy, Aneto, Castanesa, Laspaúles, Villarrué y Suils, las nueve localidades en las que se ha mantenido esta fiesta en el Pirineo aragonés, además de otras de las Fallas de pueblos catalanes, andorranos y franceses.

La muestra está compuesta por tres tótems que recogen una selección de imágenes en torno al sentimiento de comunidad que es característico en la fiesta en las sesenta localidades en las que se celebra, pues se implica toda la población en la celebración. Este sentimiento de comunidad al que se hace referencia en la exposición es también una de las particularidades que hicieron que en el mes de diciembre del año pasado la Unesco declarase esta actividad como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, tras presentarse una candidatura conjunta entre los territorios de los tres países en los que se desarrolla esta celebración.

La tierra y el fuego son los elementos que protagonizan los otros dos tótems como los otros dos conceptos en los que se basa la fiesta de las Fallas del Pirineo, una arraigada tradición con una marcada identidad territorial y cuyos orígenes se remontan a la época precristiana.

Para terminar, la muestra cuenta también con cuatro bancales de madera donde hay espacio para los diferentes tipos de fallas realizadas con cortezas de árboles de la zona, además de muestras de materiales naturales que guardan relación con la fiesta, como la corteza de abedul, la tierra roja o negra típica del territorio, así como paja y cenizas, materiales que en algunos lugares tiene un simbolismo especial.

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