La pinturas que se fueron a Barcelona y volvieron para exponerse en el Museo Diocesano de Jaca

El Museo Diocesano de Jaca acoge este domingo 4 de septiembre la presentación del libro “Los tesoros ocultos de la Valdonsella” (editorial Doce Robles), de Carlos Ripalda. El acto tiene lugar a las 12 horas. Esta publicación describe de manera exhaustiva y rigurosa el patrimonio artístico de un territorio que poseía una clara identidad histórica y geográfica desde el siglo VIII. La Valdonsella, situada durante siglos entre los reinos de Pamplona y de Aragón, se convirtió en un importantísimo paso fronterizo, en una zona de conquistas entre ambos reinos, en un lugar donde quedó un rico poso de intercambio cultural y, además, en un territorio de disputas entre reyes y obispos por mantener su hegemonía.

50 AÑOS DEL ARRANQUE DE LAS PINTURAS DE BAGÜÉS

El origen de esta publicación tiene que ver con el 50 aniversario del arranque y traslado a Barcelona de las pinturas murales que estaban ocultas bajo capas de yeso en la iglesia románica de Bagüés, en agosto de 1966. El equipo de restauradores dirigido por el artista José Gudiol trabajó durante dos años en la rehabilitación y limpieza del extraordinario conjunto mural. El libro describe con detalle la historia de este proceso, mediante el llamado método del strappo, así como su primera exhibición en Barcelona, en 1968, y su posterior traslado al Museo Diocesano de Jaca, inaugurado en 1970. Las pinturas de Bagüés no son las únicas de la Valdonsella conservadas en el museo jacetano, que también cuenta con el conjunto mural de Ruesta y de Urriés, además de diversas piezas del territorio zaragozano.

Lo que hoy se denomina Valdonsella, más como un concepto sentimental e histórico que administrativo, comprende localidades tan dispersas como Bagüés, Isuerre, Lobera de Onsella, Longás, Navardún, Petilla de Aragón, Los Pintanos, Sos del Rey Católico, Undués de Lerda y Urriés. Posee, además, una gran conexión geográfica, cultural y afectiva con Sangüesa, además de Javier.

Todos y cada uno de estos núcleos urbanos albergaban y albergan entre sus bienes patrimoniales tesoros ocultos por varias capas de cal y de desconocimiento. Lo que pretende el libro es arrojar un poco de luz sobre su pasado.

Además del recorrido histórico de la zona, “Los tesoros ocultos de la Valdonsella” se centra en el arte eclesiástico del territorio, en su patrimonio existente y en el que se ha perdido a lo largo de los siglos; en las reformas y rehabilitaciones habidas desde el pasado siglo; y, de manera muy precisa, en el inventario de todos los bienes de sus iglesias y ermitas. El libro de Carlos Ripalda constituye así una contribución para rescatar de la memoria un territorio que sufre, además, un preocupante proceso de despoblación.

Carlos Ripalda Gabás nació en Navardún en 1961. Es un apasionado de la Valdonsella, promotor cultural de la zona y un infatigable estudioso de todo lo que afecta a este amplio territorio. Su pasión por la Valdonsella la demostró hace tres años cuando publicó su primer libro, “Navardún, historia de la Valdonsella”.