Fuertes pérdidas a causa de la sequía para los ganaderos de la montaña

Debido a la importante ausencia de precipitaciones en la montaña, los ganaderos se están viendo obligados a retornar sus animales, tanto de ovino como de vacas nodrizas, a las explotaciones antes de lo previsto. Las causas no son, por un lado la escasez de pasto al no haber existido precipitaciones en todo el mes de agosto y lo que llevamos de septiembre; en muchos puertos los manantiales están secos y es imposible subirles el agua con cubas por lo que tampoco se dispone de agua; y por otro lado, el aumento del riesgo de accidente y despeñamiento de los animales por las laderas al estar tan duro el terreno y el pasto tan resbaladizo.

En el ovino tradicionalmente descienden de las montañas a primeros de octubre, y en la actualidad desde la semana pasada ya descendieron numerosos rebaños, así como las vacas nodrizas, que están hasta mediados de noviembre y ya desde el pasado fin de semana están descendiendo buena parte de los rebaños. Esta situación está ocasionando pérdidas a los ganaderos de alta montaña, ya que están soportando un gasto no previsto dando de comer con alimentación suplementaria antes de hora sin contar el aumento de costos en el manejo.

• En un rebaño de ovejas de 500 cabezas a razón de 0.27€/animal en 30 días 4050€.

• En un rebaño de vacas de 50 cabezas a razón de 1.5€/cabeza en 60 dias 4500€.

Los ganaderos de Alta Montaña son los principales perjudicados de la nueva PAC (2014-2020) viéndose fuertemente perjudicados, ya que están descendiendo sus ingresos aproximadamente un 20 % además de tener serias dificultades en poder justificar la superficie admisible de pastos tal y como exige la UE, por lo que en la actualidad es un sector totalmente vulnerable y en riesgo desaparecer explotaciones y censos, con el perjuicio que esto ocasionaría al tejido socioeconómico como medioambiental en las comarcas pirenaicas.

Solicitan al departamento de agricultura del Gobierno de Aragón que apoye esta situación excepcional habilitando unas ayudas, bien sea directas o bien indirectas que ayuden a paliar esta situación a los ganaderos de alta montaña, fuertemente perjudicados frente a esta situación, como puede ser anticipo de la PAC, condonación del IBI, condonación de cuotas de la Seguridad Social, o de ayudas directas como créditos blandos, ya que el problema ya esta ocasionado y los sobrecostos están ya presupuestados independientemente de cómo venga la climatología a corto y medio plazo.

En la montaña existe un censo de aproximadamente 20.000 vacas nodrizas y de 200.000 ovejas, por lo que las pérdidas que llegaran a soportar los ganaderos se elevarían a mas de 3 millones de euros.