'Julieta', con escenas en el Pirineo Aragonés, seleccionada como candidata a los Oscar

Pedro Almodóvar

La última película de Pedro Almodóvar, Julieta, ha sido seleccionada este miércoles por la Academia Española de Cine para representar a España y optar a ser candidata a los Oscar de 2017 en la categoría de mejor película de habla no inglesa. Han quedado fuera las otras dos finalistas, La novia y El olivo.

El rodaje se llevó a cabo en diferentes escenarios de España, entre los que se encontraba la provincia de Huesca, donde llegaba el equipo de Almodóvar el verano de 2015 para rodar la parte en la que la protagonista, Julieta adulta, interpretada por Emma Suárez, está a punto de quedarse sin su hija. Momento que debía rodarse, según el director manchego, en paisajes de la montaña que transmiten el aislamiento y la soledad de estos momentos vitales del personaje.

Las cámaras estuvieron en una casa aislada con un balcón natural frente a la Peña Montañesa, en Fanlo. En las carreteras de Panticosa, se rodó la escena final, con Emma Suárez y Darío Grandinetti conduciendo por las curvas de las montañas, rodeados de una impresionante belleza natural.

En el rodaje en esta localidad del Alto Gállego, Pedro Almodóvar, hacía un alto y comentaba a los medios de comunicación que “este film es una vuelta al drama y al universo femenino”. El director precisaba que “dejando fuera los toques de humor, lo que no significa que se recree en dejar a las protagonistas en un mar de lagrimas”.

La elección de estos lugares, como Cotefablo o Fanlo, fue por las muchas zonas solitarias donde se puede llevar a cabo algún tipo de vida al margen de todo. Resaltaba la belleza de los parajes impresionantes del Pirineo y en esta ocasión, con sorpresa ”el calor de esos días”.

La película recorre 30 años de la vida de Julieta, desde el año 1985 al 2015, papel que interpretan Emma Suárez y Adriana Ugarte, esta última premio “Ciudad de Huesca” del Festival de Cine en 2015, en diferentes edades de la protagonista. Es una mujer, una madre que nos presenta “el destino inevitable, el complejo de culpa y de ese misterio insondable que hace abandonar a las personas que amamos, borrándolas de nuestra vida como si nunca hubieran significado nada", manifestaba Enma Suárez.