El PP cuestiona la oportunidad de las obras de la rotonda de Ramón y Cajal, y pide al tripartito humildad

El grupo popular en el ayuntamiento de Huesca se ha mostrado especialmente crítico con la oportunidad, el momento y el futuro de la reforma de que está siendo objeto la rotonda de Ramón y Cajal en su confluencia con Danzantes. Los 'populares', aunque valoran el por ahora único proyecto de la legislatura por mejorar la movilidad en la ciudad, mantienen dudas sobre si esa hipotética mejora en la fluidez pretendida compensa la eliminación de parte del acerado, la supresión de aparcamientos y, sobre todo la modificación semafórica. La modificación en curso supondrá menos tiempo para los peatones en los pasos de cebra, algo que va a penalizar especialmente a los vecinos del Perpetuo Socorro. Por otro lado la configuración definitiva de la rotonda está a expensas de la reurbanización de Ramón y Cajal y, en consecuencia, supone un gasto cuando menos de dudosa rentabilidad.

El portavoz del PP, Gerardo Oliván no entiende que esta obra se planifique justo al finalizar el verano, con el comienzo del curso escolar. Cree que este tipo de obras menores deberían realizarse cuando menos afecciones tengan para los vecinos.

El PP manifiesta que las obras tienen un marcado carácter simbólico por cuanto ilustran la capacidad de gestión del tripartito". Oliván afirma que la remodelación de la rotonda, una obsesión personal de Luis Felipe, es la única y dudosa aportación al modelo de movilidad que decidieron los oscenses. Al margen de los proyectos ya programados, la rotonda es el gran hito en la gestión municipal en lo que llevamos de mandato, una inversión de 46.000 €. Señala al respecto que "el tripartito ha olvidado por completo el modelo de ciudad que los vecinos eligieron en el mayor proceso participativo de las últimas décadas.

Para los 'populares', no es menos significativo que, de todos los solemnes compromisos que incluían los programas electorales del tripartito y de su pacto de gobierno, su prioridad ha resultado ser la mínima modificación de una rotonda.

Por otro lado, y a petición del PP, el alcalde Felipe se comprometió a estudiar la seguridad de las rotondas del Simply y de la ITV.

Oliván concluye que Luis Felipe no se puede mostrar tan ufano ante sus vecinos por una obra de calado minúsculo, cuando los propios oscenses le demostraron cómo puede actuar una ciudad para elegir su futuro y como el gobierno local debe ponerse a su servicio con la máxima humildad.