Oscenses y peregrinos celebran el Santo Cristo de los Milagros

traslado Santo Cristo de Los Milagros Huesca

Un año más, cientos de oscenses han celebrado la festividad del Santo Cristo de los Milagros. Como cada 12 de septiembre, la Catedral de Huesca se ha quedado pequeña para acoger a todos los fieles y peregrinos que querían participar en esta celebración. Una de las misas más especiales era la de las 8 de la mañana, a la que acudía algo más de un centenar de personas procedentes de distintas localidades de la comarca, que llegaban en romería.

Un total de 122 peregrinos habían llegado andando, antes de las 8 de la mañana, a la plaza de la Universidad, donde eran recibidos por el Obispo de la diócesis y otros responsables sacerdotales, además de los seminaristas. De ahí se trasladaban en procesión a la Catedral, donde se sacaba la figura del Santo Cristo de los Milagros de su camarín. En esta jornada, esta figura preside el altar mayor, rodeado de centros de flores rojas.

Los oscenses y gentes llegadas de diferentes puntos de la diócesis siguen considerando la del Santo Cristo como una de las fiestas más importantes del año.

Un año más, al acabar cada misa, quien lo deseara, podía pasar por el manto del Santo Cristo cuantos objetos personales quisiera, como estampas, postales, medallas o fotos.

La Catedral de Huesca acoge misas a lo largo de toda la jornada. A las 8 de la tarde, presidido por el Obispo, el solemne Pontifical, y tras él, la imagen regresa a su capilla.

Las localidades desde las que se han desplazado un mayor número de peregrinos han sido Banastás y Sangarrén, de donde han participado casi una veintena de personas de cada pueblo, otras 11 personas de Igriés y desde Vicién y Sesa, han llegado una decena de peregrinos de cada población. Además, han participado personas de Alcalá de Gurrea (1), Alcalá del Obispo (1), Alerre (1), Antillón (5), Arascués (2), Argavieso (2), Bolea (5), Chimillas (8), Frula (4), Linas de Marcuello (1), Monflorite (9), Pueyo de Fañanás (4), Puibolea (1), Quicena (6), Siétamo (1) y Tabernas de Isuela (5).

La celebración del Santo Cristo de los milagros se remonta, en Huesca, a 1497, cuando según la tradición, la ciudad estaba asolada por la peste. Tras la procesión que se celebró el 12 de septiembre de aquel año, la efigie del Santo Cristo sudó y cesó la mortandad que sufría Huesca, un milagro que fue atestiguado por el notario Juan García. La del Santo Cristo de los Milagros es una de las 16 fiestas religiosas propias de la Diócesis de Huesca.