La investigación a los monitores del accidente de Añisclo podría provocar cambios en la normativa de los campamentos juveniles

El accidente mortal de una joven de quince años en un campamento en el Cañón de Añisclo el pasado mes de julio reanuda el debate sobre las actividades de tiempo libre en montaña. Los expertos señalan que este caso podría obligar a modificaciones en la normativa vigente. La instrucción se encuentra en diligencias previas y los monitores declararán en calidad de investigados.

El titular del juzgado de Boltaña ha imputado a los monitores y al propio Grupo Scouts Escolta Xaloc de Sabadell, como entidad jurídica, por un presunto delito de homicidio imprudente. Se basa principalmente en que carecían de personal cualificado en alta montaña para acompañar al grupo en esa excursión nocturna.

Los expertos en esta materia indican que se deben tener en cuenta muchos aspectos a la hora de tomar una decisión en un proceso judicial. Desde el punto de vista civil, los monitores de tiempo libre tienen la responsabilidad de vigilar constantemente a los menores y organizar actividades adecuadas a su nivel, sin que supongan riesgos.

Los expertos apuntan la necesidad de ser muy cautelosos a la hora de planificar actividades de ocio en este tipo de campamentos. El responsable de la empresa Sargantana (dedicada a la formación de monitores de tiempo libre), Víctor López, incide en que determinadas marchas y excursiones requieren el acompañamiento de un guía de media o de alta montaña: "Un monitor de tiempo libre puede hacerse cargo de travesías por encima de los mil quinientos metros de altitud".

López asegura que casos como el ocurrido en Añisclo este verano, con la muerte de una menor de quince años, sientan jurisprudencia para adaptar las normativas a este tipo de actividades. Durante esta temporada estival han sido más de 21.500 jóvenes menores los que han participadoen campamentos y colonias en Aragón. Los campamentos de verano son especialmente importantes en la provincia de Huesca.