Los alcaldes del entorno de Huesca, preocupados por el aluvión de jóvenes que acuden a sus fiestas

Los nuevos fenómenos de diversión empiezan a preocupar a algunas localidades del entorno de Huesca. El alcalde de Ayerbe, Antonio Biescas ha explicado a Radio Huesca que lo sucedido este fin de semana en su pueblo, “debe marcar un antes y un después”. No se trata de prohibir nada, ni de impedir estos movimientos, se trata ha dicho de “regularlos de alguna manera”.

Más de 3.000 personas, la mayoría jóvenes de entre 13 y 20 años, se concentraron en el pueblo. Varios incidentes terminaron con la intervención de la Guardia Civil y la seguridad privada contratada por el ayuntamiento. Hubo un detenido por resistencia a la Benemérita.

Antonio Biescas ha explicado a Radio Huesca que en unos días, “cuando estemos todos más tranquilos, voy a llamar a los alcaldes de las zonas cercanas a Huesca” para solicitar una reunión con la Subdelegación del Gobierno para intentar “controlar este fenómeno que cada vez concentra a más jóvenes en fiestas como Ayerbe, Loarre, Arguis o Bolea”.

El alcalde de Ayerbe añadía que los pueblos pequeños “no tienen capacidad para absorber semejante caudal de personas”. Son necesarios servicios de limpieza posterior a la fiesta, seguridad, planes de protección civil, tráfico en los accesos, aparcamientos… Éstos son temas que necesitan ser tratados, ante el cambio que están sufriendo.

Se ha dado la circunstancia de que este pasado fin de semana, Ayerbe y Almudévar han sido el punto de encuentro para despedir el verano de fiestas ante la llegada de la vuelta a las clases.

Este fenómeno juvenil de volver a las verbenas de los pueblos empezó a detectarse hace ya tres años en localidades como Arguis, Loarre, Chimillas, Bolea, Tierz, Aniés, Tardienta, Ayerbe o Almudévar. Este formato vuelve a tener un notable éxito entre el público; y en especial, los jóvenes.

“No estamos en contra de esto, todo lo contrario, queremos que las fiestas unan a los jóvenes de Huesca y sus pueblos del entorno”, ha dicho Biescas. Indicaba que el 95% de la gente que acude lo hace de manera “noble y para pasárselo bien”. Sin embargo hay un porcentaje que va a “reventar” los actos.

Localidades como Arguis decidía variar de fecha la celebración de las fiestas patronales de este año 2016 para evitar las aglomeraciones de jóvenes de años atrás. El alcalde de la localidad, Nicolás Malo, explicó que los habitantes del pueblo estaban muy molestos con el comportamiento de algunos jóvenes que utilizaron el año pasado las calles como baños públicos, o dejaron demasiada suciedad tras la noche festiva. Además, durante la noche, algunos grupos de personas utilizaban sus coches como discotecas improvisadas. Por todo ello, Arguis decidía posponer una semana sus fiestas para hacerlas coincidir con las de Loarre o Alerre, esperando así que la juventud se distribuyese entre las tres poblaciones.

El origen de todo fueron las invitaciones que los propios chavales, muchos de ellos con raíces o casas en los pueblos, hacían a sus amigos de pandilla, para acudir a pasar una noche de fiesta. El fenómeno se fue ampliando y ahora, a pesar de que siguen esas invitaciones, son numerosos los padres que llevan en coche a sus hijos por la noche a esos pueblos, y los recogen de vuelta a la mañana siguiente.

Las verbenas también han tenido un notable éxito en estas fiestas de San Lorenzo. En concreto la plaza Luis López Allué ha dejado semivacía la zona del parque de La Manzana donde se reunían otros años cientos de jóvenes