La Comarca de la Jacetania impulsará el compostaje doméstico con formación y reparto de envases especiales

La Comarca de la Jacetania va a implantar a lo largo de este año un programa piloto de compostaje doméstico y comunitario. La normativa europea exigirá en 2020 que como mínimo el 50% de los residuos orgánicos que se generan en el ámbito doméstico sean reutilizados. El compostaje es una de las principales acciones que están detrás de este ambicioso proyecto europeo, que supone un paso más en la recogida selectiva de residuos. Antes de que acabe el año la Comarca quiere repartir unos envases especiales a algunos vecinos para posteriormente ampliar el proyecto.

El nuevo sistema de recogida de residuos orgánicos es uno de los proyectos principales en los que está trabajando el Área de Desarrollo Rural y Medio Ambiente de la Comarca de la Jacetania. Ya el pasado mes de febrero una delegación de la comarca visitó diferentes puntos de Navarra para conocer experiencias en funcionamiento de sistemas de compostaje de residuos. Y en la Feria Expoforga, que se celebró el pasado mes de junio en Puente la Reina, se realizó un Taller Básico de Compostaje, impartido por la empresa VERMICAN, en el que se explicaron los principios básicos del compostaje doméstico, cómo hacerlo y por qué es necesario, entre otras cuestiones.

La Comarca de la Jacetania tiene implantada desde hace varios años la recogida selectiva de papel-cartón, envases y vidrio, pero no dispone de un sistema que permita separar la materia orgánica para darle un uso como abono natural. Fernando Rey, técnico de Medio Ambiente de la Comarca de La Jacetania, explica que con el actual sistema de recogida selectiva se recicla alrededor de un 15%, por lo que no se podrá cumplir la normativa europea si no se introduce el sistema de tratamiento de residuos orgánicos. Las ventajas, según señala Rey, “son numerosas. La principal es conseguir una sociedad más sostenible y respetuosa con el medio ambiente, pero también hay otras importantes como el ahorro energético y la reducción de costes en la recogida de residuos”.

Gracias a una subvención de 10.000 euros de la Diputación Provincial de Huesca y con la colaboración también de la empresa pública GRHUSA, que es la que realiza la recogida de residuos en la comarca, se va a implantar un programa piloto, por fases, y con acciones ya concretas para introducir el compostaje en el territorio comarcal. En la primera fase se realizará un Diagnóstico de situación, que comprenderá la caracterización de residuos, determinará los grandes generadores de bioresiduos y reflejará también la influencia del turismo en la generación de los mismos.

Paralelamente, en la segunda fase ya se realizarán acciones concretas, tanto en el ámbito del compostaje doméstico como en el comunitario. Con relación al compostaje doméstico, el objetivo con este plan piloto es llegar a 100 viviendas de la Comarca de la Jacetania. Se trata de repartir unas pequeñas composteras (contenedores de plástico) que los vecinos tendrán en sus casas ( en zona de jardín o huerto ), para elaborar el compost que servirá posteriormente para su propio uso como abono natural. Para ello se llevarán a cabo una serie de pasos: decidir dónde repartir las compostadoras, informar y formar a sus usuarios, repartir el material y realizar un seguimiento y evaluación del proceso. En el caso del compostaje comunitario, en este plan piloto se ubicarán compostadoras en dos localidades de la comarca, para posteriormente extender su uso a otras poblaciones. Se trata de unos cajones donde se depositan los residuos orgánicos y mediante un proceso natural, con la incorporación de materiales procedentes de la poda, se consigue transformar toda esa materia en compost que se puede utilizar como abono natural para jardines o huertos. Para ello será necesario formar a la población, instalar las compostadoras, formar al personal de mantenimiento de las mismas y posteriormente evaluar los resultados para poder extender este sistema a otras poblaciones de la comarca. Desde este mes de septiembre y hasta final de este año pretenden desarrollarse todas estas acciones.

La participación de la población en este proceso es totalmente voluntaria, según indica Fernando Rey. Para que el modelo funcione y pueda extenderse hay que implantarlo poco a poco, implicando primero a aquellos vecinos que estén plenamente convencidos y comprometidos a cambiar sus hábitos de reciclaje y posteriormente ir sumando al resto de la población. Para ello será necesaria una minuciosa labor de campo y una campaña de concienciación, ya que el objetivo a cumplir es ambicioso y el plazo que queda, antes de 2020, es relativamente corto.