Ya hay ganadores de los relatos de Leyenda Viva

El concurso de relatos cortos organizado por las bibliotecas municipales de Huesca ya tiene ganadores. Estos son los ganadores y su relato

Categoría de 6 a 8 años

1 º premio.

Ara Gallego Cabrero (6 años)

LA PLANTA CURACURIS

Había una vez una planta que vivía en los Pirineos. Era muy especial porque comiendo una hoja te curaba de todos los males.

La planta se escondía dentro de la cascada de la Cola de Caballo. Todas las personas que tenían un ser querido malo, iban a su escondite para coger una hoja.

Cuando la peste negra llegó a Huesca, mucha gente se puso mala y tuvieron que coger hojas. Como había tantos enfermos la planta se quedó sin hojas y se seco.

Al enterarse el rey llamo a los sabios. Mandaron buscar una hojita de la planta. Un chico que vivía a las afueras tenía una. La plantaron en el jardín del rey. Y todo el mundo que quiso fue a coger una hojita.

Fin.

Categoría de 9 a 12 años

1º premio

Nicolás Escartín Rey. (10 años)

LA MONEDA MISTERIOSA

La familia de Alberto es de Huesca y deciden pasar la tarde en el museo Arqueológico de la ciudad. Alberto tiene muchas ganas de ir porque sus padres le han contado que hay objetos muy interesantes sobre la historia de Huesca.

Cuando llegan al museo Alberto se queda mirando el patio, con el césped y la fuente que tenía en el centro. Mientras pasan por los pasillos de entrada Alberto le hace preguntas al guía, porque le gusta mucho la historia y también le gusta buscar información en el ordenador de su padre. La visita empieza por la época de la Prehistoria.

-Aquí están las herramientas de cocina y caza, y aquí las ropas y una representación de un poblado- informó el guía.

Después de visitar la mayoría de las salas llegan a la sala de la Edad Antigua. En una de las vitrinas había una moneda antigua que a Alberto le gusta mucho y le llama la atención porque le recuerda al caballo del escudo de Huesca. Alberto se da cuenta que el encargado de limpieza ha movido la vitrina y ha dejado un hueco por donde le cabía la mano. Alberto mete la mano y coge la moneda y la esconde en su bolsillo. Él es coleccionista de monedas antiguas y esta le falta en su colección.

De camino a su casa no dijo nada a sus padres aunque era muy sospechoso verle con la cabeza gacha todo el rato. Al día siguiente en su casa buscaría en el ordenador información sobre la moneda.

En la página web del museo encuentra toda la información sobre la moneda: que era del siglo II antes de Cristo, que pertenecía a la época ibera y que un artista llamado Isidro Ferrer había tomado como ejemplo la imagen de la moneda para hacer el logotipo del ayuntamiento.

Cuando termina de buscar información esconde la moneda debajo de la almohada y como es ya tarde se va a dormir.

Cuando se despierta, corre a la cocina a desayunar. Termina el desayuno y se va a ver la tele. Justo cuando está viendo la tele Alberto oye en las noticias que ha habido un robo. El robo ha sido en el Museo Arqueológico de Huesca y han robado la moneda más antigua que se conserva en el museo.

Alberto se asusta y se pone nervioso, pero decide contárselo a su madre. Mientras iba a la cocina se puso a sudar de los nervios y cuando se lo cuenta a la madre, ella se enfada y se van al museo a devolver la moneda y a contar lo que ha pasado. Al llegar al museo ven al director y confiesa el robo. Alberto le devuelve la moneda y le explica que se la llevó porque él era coleccionista de monedas y esa le faltaba en su colección.

Alberto se dio cuenta de lo grave que era lo que había hecho y le propuso al director que podía ayudar en las visitas guiadas durante unos días ya que conocía bien la historia de Huesca. El director asiente a su idea sabiendo que Alberto iba a ser un gran guía. A Alberto le gustó tanto la experiencia que decidió que de mayor sería guía en el museo de Huesca.