Las obras de la rotonda de Ramón y Cajal y de Sancho Ramírez mejoran la movilidad

La próxima semana habrán acabado las obras de remodelación de la rotonda del paseo Ramón y Cajal, un punto inseguro y de conflicto permanente. Con un presupuesto de 46.000 euros, se está consiguiendo que las afecciones sean las mínimas para conductores y vidandantes. El alcalde de Huesca visitaba estos trabajos, con motivo de la celebración de la Semana de la Movilidad.

Luis Felipe recordaba que la dificultad para la circulación en esta zona de la ciudad no había provocado accidentes graves, pero sí algunos golpes de vehículos por alcance y no pocas quejas vecinales. El paseo Ramón y Cajal va a ser objeto de una importante remodelación en los próximos años, pero mientras, hay que mejorar este punto.

La próxima semana se acometerán ya los trabajos de asfaltado para terminar esta remodelación. Esos días sí que se producirán afecciones, por lo que Luis Felipe pedía comprensión a conductores y peatones. Recordaba, además, que se trata de una obra asesorada por la DGT, organismo que ha pedido que se dé un tiempo para conocer cuál es el comportamiento de esa rotonda, en la que se han retranqueado el carril bici y el paso de peatones, para que no se junte todo en el anillo de la rotonda, creando problemas.

El presidente de la Asociación de Vecinos del barrio de Santo Domingo y San Martín, Andrés Puyuelo, se mostraba satisfecho por la solución que, en principio, parece que se conseguirá con esta obra.

También se visitaba en esta jornada la calle Sancho Ramírez que, con 215.000 euros de recursos propios del ayuntamiento, se está acondicionando, puesto que se dejó como calle peatonal, pero sin hacer nada más en ella.