Carta de la alcaldesa de Yésero

Tras nueve años en el Ayuntamiento de Yésero como alcaldesa, he decidido presentar mi renuncia al cargo, para poder dedicar todo mi tiempo a mi familia y a mi trabajo.

Esta decisión estaba tomada desde hace mucho, he ido viendo que mis fuerzas disminuyen mientras las tareas municipales van en aumento. Por tanto, quiero dejar claro que no se debe a ningún problema que haya podido surgir recientemente, sino a motivos estrictamente personales: tengo nueve años más que cuando me presenté con ilusión a las elecciones en 2007 y el tiempo va pesando.

Nada más llegar al ayuntamiento en 2007 tuvimos que enfrentarnos a asuntos muy difíciles que cualquiera recordará: el Plan Urbanístico, el padrón, la traída de agua de la Fuente del Pino... Poco a poco pudimos sacarlos a flote.

A pesar de las dificultades, hemos tratado de servir al pueblo lo mejor que hemos sabido: aprovechando todas las subvenciones para modernizar el ayuntamiento y el pueblo; creando eventos culturales que se han convertido ya en un referente (por ejemplo, el Encuentro de escritoras “Brioleta”). Y realizando actividades de todo tipo: charlas, conciertos, teatro, magia, talleres medioambientales, de memoria, gimnasia. Hemos animado el pueblo tanto para los vecinos como para los visitantes.

En cuanto a mí, siempre que ha sido posible he tratado de solucionar los problemas que me han planteado mis vecinos y muchos han colaborado conmigo.

Las instituciones también han estado siempre a nuestro lado, sobre todo la Diputación Provincial de Huesca y la Comarca del Alto Gállego. Hemos tenido el apoyo de sus corporaciones y el de sus trabajadores. He podido comprobar que las instituciones no son entes abstractos, sino que se concretan en personas con nombres y apellidos, que se han preocupado por nuestros problemas y me han tratado como una amiga.

No me voy por falta de apoyo, si hay alguien que así lo piensa.

La alcaldía me ha quitado mucho tiempo y me ha dado muchos “quebraderos de cabeza”, pero me ha aportado muchas cosas positivas que me han enriquecido como persona. Y en la Comarca del Alto Gállego, el haber estado como responsable del Área de Asuntos Sociales, primero, y del Área de Cultura ahora, me ha permitido conocer más a fondo los pueblos y sus gentes. De todos he aprendido y esa es una riqueza que nadie me podrá quitar.

Dejo, pues, la alcaldía y digo como Sancho Panza al salir de la ínsula Barataria: “Desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano; quiero decir, que sin blanca entré en este gobierno y sin ella salgo”.

Finalmente, quiero que estas líneas sirvan para manifestar toda mi gratitud por estos nueve años que he compartido con todos. En Yésero seguiré, si un día se me necesita.

Un saludo afectuoso de Mª Jesús Acín