Aragón y Aquitania buscan la implicación de España y Francia en la reapertura del Canfranc

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No es un trabajo nuevo, pero el Gobierno de Aragón se ha puesto manos a la obra junto con el de la región francesa de Nouvelle Aquitaine para llamar a todas las puertas necesarias que acerquen la reapertura de la línea internacional Pau-Canfranc-Zaragoza. Este miércoles los presidentes de ambas comunidades mantenían una reunión y firmaban una carta dirigida a los Ministros de Fomento de España y Francia solicitando “una reunión urgente” entre ambos estados y ambas comunidades. Una reunión “cuatripartita” “con el fin de preparar cuanto antes este proyecto y abordar otros asuntos de interés para el desarrollo no sólo de la Línea internacional sino también de la Estación Internacional de Canfranc y sus entornos”.

FINANCIACIÓN EUROPEA

El encuentro de este miércoles servía también como punto de partida al dossier que quieren preparar para solicitar financiación europea dentro de la nueva convocatoria de ayudas “Mecanismo Conectar Europa”, que si se acepta podrían llegar a financiar el 50% de los estudios, proyectos de obra y el 40% de las obras en tramos fronterizos.

Para estas ayudas europeas se va a crear un grupo de trabajo formado por técnicos que deberán desarrollar ese dosier antes del 31 de enero, fecha límite de entrega. Se trata, explicaban ambos presidentes, de retomar un anterior documento de 2013 que no fue aceptado. Lambán confía en que esta vez sí pueda conseguir su objetivo realizando un mejor trabajo de preparación, decía.

También se hablaba de la posibilidad de recibir financiación privada. Aseguran que ha habido empresas que han mostrado su interés, pero el presidente dde la región francesa de Aquitania cree que es el momento de llamar a la puerta europea. Lambán sí retomaba el tema de la inversión privada esperando que las ideas puestas sobre la mesa en la última reunión entre regiones y círculos empresariales se lleguen a materializar. “Algo de agua hay en la piscina, lo vimos en el Pignatelli, pero habrá que ver si se materializa”. No obstante, ha reconocido que la posibilidad de recibir financiación privada es una fórmula que requiere la autorización del gobierno central.

El presidente aragonés también reconocía que la actual situación del gobierno español no facilita las cosas. La carta firmada por ambos presidentes se dirige, en el caso español, a Rafael Catalá, ministro de fomento en funciones tras la marcha al Congreso de Ana Pastor.

PRÓXIMAS CITAS EN BRUSELAS

Las próximas citas en Bruselas son el 27 de septiembre, de carácter técnico, y el 18 de octubre, con la visita conjunta de los presidentes de Aragón y Aquitania.  El presidente de Aragón también se ha mostrado optimista. Ha señalado que en Europa la reapertura de la línea internacional del Canfranc se ve de forma positiva por sus características medioambientales y el nivel de inversión que requiere, tal como se lo manifestó el comisario de Transportes de la Unión Europea en la reunión que mantuvieron en Bruselas hace unos meses.

Hasta el momento ha habido muchas promesas, pero pocas realidades, a excepción de la reapertura del tramo francés Olorón-Bedous. Quizás el paso más determinante sería que los Gobiernos de España y Francia firmen la reapertura, y consignen cantidades presupuestarias para su ejecución.

Los estudios que se han realizado estiman el coste total de su reapertura entre 400 y 600 millones de euros. De momento en los presupuestos de este año del Gobierno español, hay consignados 2 millones de euros, con el compromiso plurianual de llegar a los 100 millones en los próximos años.

En los últimos meses ha aumentado la buena sintonía entre las regiones de Aragón y Aquitania, para la reapertura del Canfranc. Para el presidente de la región de Aquitania-Limousin-Poitiers, Alain Rousset es una de sus prioridades, ya que considera fundamental para la economía de esta amplia región francesa, la reapertura del Canfranc Como muestra Aquitania ha invertido 100 millones de euros en el tramo Oloron Bedous, que se puso en marcha el pasado 26 de junio, Rousset espera y confía que para el 2020 pueda ser una realidad la reapertura.