Robres catará en febrero el vino común de su vendimia popular

En Monegros se cultiva maíz, alfalfa o cebada con gran acierto y profesionalidad. Y es que esta comarca es tierra de agricultores y la cultura del campo está enraizada en la gente. Hace apenas 60 o 70 años Monegros tenía una gran tradición y prestigio en el sector vitivinícola. Había unas 4.000 hectáreas dedicadas a la producción de uva, lo que es una diferencia muy considerable con las 300 que hay en la actualidad, debido fundamentalmente a la llegada del regadío y la apuesta por la agricultura extensiva.

En Robres todavía son unos cuarenta bodegueros los que elaboran su vino en casa. En este municipio monegrino se conserva el cariño por esta tradición porque antiguamente se decía que “en Robres hay más vino que agua”. Con el objetivo de poner en valor y potenciar lo que se hace en su pueblo, el Ayuntamiento de Robres organizó por segundo año consecutivo una fiesta de la vendimia para elaborar un vino en común y después catarlo para las fiestas de febrero por San Blas.

Con sus tijeras, su cubo y su bocadillo los más pequeños fueron los que aprendieron a coger la uva en una de las viñas del pueblo en una actividad muy didáctica, que continuó al día siguiente con el momento de la pisada de las uvas. Se recogieron un total de 400 kilos y los primeros en pisar fueron las mairalesas Elena y Noelia, junto con el quinto Óscar. En una buena vendimia tampoco puede faltar el almuerzo de migas y la comida típica con salmorejo para unos 200 comensales.

Una gran jornada de convivencia y participación la Segunda Fiesta de la Vendimia en Robres, que ya está pensando en lo que será la tercera al finalizar el próximo verano.