El Ayuntamiento de Huesca paga un céntimo a las Miguelas por su plaza exterior

Luis Felipe Miguelas firma acuerdo

Como todos los años, en la festividad de San Miguel, el ayuntamiento de Huesca cumplía con la tradición de entregar un céntimo de euro a las monjas Miguelas. Un pago simbólico por la cesión de parte de los terrenos del convento a la ciudad, para construir la plaza exterior.

Este céntimo, que antes era una peseta, es la moneda más pequeña que existe, de ahí el carácter simbólico del contrato de cesión. Todo el dinero que han recibido las Miguelas desde 1983, se ha guardado en el archivo del convento junto a los contratos.

La celebración de la festividad de San Miguel en el Monasterio de la Encarnación, las Miguelas, continúa por la tarde, a las 8, con una misa solemne presididad por el Obispo Julián Ruiz, y con la participación del coro Ars Nova.

El acto se llevaba a cabo tras la celebración de una misa solemne, a la que acudía medio centenar de fieles, entre los que se encontraban tres concejales del Partido Popula. El alcalde, Luis Felipe junto a ellos y al secretario de la corporación, entraba en una pequeña capilla en la que firmaba con la madre superiora la renovación del contrato de arrendamiento por valor de un céntimo.

El alquiler, que se deriva de este convenio, contempla la cesión de la plaza anexa al edificio, que desde hace ya 33 años es de uso público, aunque se trate de una propiedad privada del convento.

La madre superiora de las Miguelas, sor Mª Blanca de la Eucaristía, agradecía la generosidad del ayuntamiento, y recordaba que desde que la comunidad de monjas llegó a Huesca, hace ya varios siglos, siempre recibieron el apoyo del concejo y posteriormente del ayuntamiento. De hecho, en los primeros tiempos, el entonces concejo les daba trigo para su subsistencia, mientras se instalaban en la ciudad.

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